martes, 18 de noviembre de 2014

Miedo

Muchos hombres han afirmado a lo largo de la historia no tener miedo a nada...es falso. El miedo es una reacción lógica en todo ser humano, pues hasta la persona más valiente del mundo ha sentido miedo alguna vez. Pero..¿realmente sabemos definir el concepto "miedo"? según supuestos expertos en la materia, el miedo como tal se puede definir de varias formas:

Página de Wikipedia que habla sobre el miedo
 -El miedo o temor es una emoción caracterizada por una intensa sensación, habitualmente desagradable, provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta en todos los animales, lo que incluye al ser humano. La máxima expresión del miedo es el terror. Además el miedo está relacionado con la ansiedad. 

Así pues se puede decir que el miedo es, simplemente, un tipo de emoción negativa provocada por algo externo, real o imaginario, que está presente en todo ser vivo capaz de percibir emoción alguna. De modo que, siendo así...¿Qué nos impulsa a tener miedo? solo es una sensación, y como tal, podemos aprender a controlarla, evitandonos en muchas ocasiones pasar un mal rato por algo que, como ya he dicho, podría no ser siquiera real.

Existen técnicas milenarias y científicas para aprender a controlar el miedo y la ansiedad, pero ninguna demostrada que sea 100% efectiva. En mi opinión, la mejor forma de vencer cualquier miedo es enfrentarlo, bien mediante autoconvencerse de que eso a lo que temes no es real (cuando es producto de tu imaginación), bien mediante la realización de ejercicios que te permitan enfrentar cualquier tipo de miedo real (como un ataque hacia tu persona, una catástrofe natural, una enfermedad rara o la propia muerte, por ejemplo, son situaciones a lasque debes aprender a enfrentarlas o, en el caso de ésta última, aprender a vivir con ellas, mentalizándose de que algunas cosas son inevitables). Ya que no puedo erradicar personalmente cada tipo de miedo del mundo, tal vez si pueda hacer ese miedo más ajeno, plasmándolo en las historias que luego vosotros, incansables lectores de Miedo Magazine, leéis cada vez que visitáis vuestra revista online de terror favorita. Pues como ya he dicho..¿Quién no ha sentido miedo alguna vez? Pues bien, hagamos de ese miedo un agradable compañero y un poderoso aliado. Buenas noches, y felices pesadillas.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Duelos Creepy: Ben Drowned vs Herobrine

La luna llena sonríe con su maquiavélico rostro ésta noche, el cielo, sin estrellas, está teñido de un apagado rojo sangre. En la torre más alta del castillo de Hyrule, el cual se haya medio en ruinas, puede observarse una ventana de la cual emana una ténue luz, y se puede distinguir una tétrica melodía entre los susurros del viento. Si entras en el castillo, solo ves oscuridad y desolación, ni un alma, todo esta desierto y sin rastro de vida alguna. Subiendo las escaleras centrales, llegamos a un largo y oscuro pasillo, sin luz, y al final, una puerta entreabierta de la que sale la misma luz débil que se puede apreciar en la ventana desde el exterior. Si te acercas y fijas tus ojos en el interior de la habitación, verás que el lugar es, o era debido a que está totalmente destrozado y lleno de sangre, un dormitorio real, en el piso del cual, se haya sentada la princesa Zelda, con su vestido hecho harapos y manchado de rojo. Te extraña la situación, pero al no verla moverse, tu curiosidad por descubrir de dónde proviene la música que oyes aumenta, y te mantienes en aquel lugar tras la puerta, paseando tu vista por la habitación. De repente, ves que el cuerpo de Zelda se tuerce y cae al suelo, provocando que su cabeza se separe de sus hombros y ruede ensangrentada e inerte hacia tus pies, lo que provoca que grites y saltes hacia atrás casi instantáneamente. Tras el shock, te llevas las manos a tu boca para evitar volver a gritar, aún en estado de horror, y entonces, descubres que la música que escuchabas se ha detenido. Aún con el terror en el cuerpo, intentas levantarte y huir, sin embargo, una silueta verde se interpone en tu camino y salta sobre tí, inmovilizándote contra el suelo. Tratas de zafarte de tu atacante, pero es inutil, pues éste ya ha clavado su fríos ojos rojos y negros en los tuyos. Su mirada es oscura y vacía, y sonríe de forma malévola, antes de presentarse a sí mismo como Ben Drowned. Ese nombre, ese rostro, sería lo último que verías en tu vida.

"Es solo un cuento de fantasmas para niños", piensas antes de apartar tu vista del monitor de tu PC y cerrar la ventana en la que estás jugando "The Leyend of Zelda: Majora´s Mask" y, aunque lo dices para tratar de convencerte, en el fondo aún sientes el miedo de lo que acabas de experimentar, de modo que, para olvidar el mal rato vivido, decides jugar inmediatamente una partida de Minecraft que hacía tiempo dejaste a medias. Comienzas a jugar, y durante la primera hora todo está bien y tranquilo, pero es cuando anochece que las cosas empiezan a ponerse escalofriantes. En una mazmorra descubres un libro muy antiguo, en el cual te explica como invocar a un supuesto espíritu conocido como Herobrine, y sientes curiosidad por realizar la invocación, pues al fin y al cabo, es la noche de Halloween y no tienes nada mejor que hacer, pues tus amigos se encuentran ausentes y no hay nadie más en tu casa.Cuando consigues todos los materiales para la invocación y la llevas a cabo, nada ocurre, lo cual te decepciona y decides olvidar el asunto, volviendo a tu "casa" para hacer otras tareas. Sin embargo, al llegar a tu casa, la encuentras medio en ruinas, con las paredes cubiertas de sangre y el suelo lleno de huesos y carne. Te extraña encontrarla así...tal vez un ejercito de Creepers han estado allí en tu ausencia y lo han revuelto todo...o tal vez no. Te das la vuelta solo para ver como, ante tí, se encuentra otro Skin de Minecraft, solo que éste tiene los ojos completamente blancos, la ropa ensangrentada. El misterioso Skin se avalanza sobre tí, como si estuviera poseído, te sujeta con fuerza y te levanta del suelo, mientras en el piso de tu casa ves que comienza a surgir fuego de la tierra, el cual escribe un mensaje que puedes leer con claridad..."I´M HEROBRINE" (Yo soy Herobrine). Sientes que un fuerte escalofrío recorre tu espalda y que todo a tu alrededor se vuelve negro. Cuando despiertas, descubres que te encuentras aún en el bosque, en el mundo de Minecraft. Te miras tus manos, no son las de tu Skin, sino las tuyas propias. Sientes angustía en tu pecho, y comienzas a moverte a través del bosque, con cautela, esperando encontrar una explicación a todo lo que te está sucediendo. Al llegar a un claro, ves una figura familiar sentada sobre una roca minecraftniana, con las piernas cruzadas y tocando la legendaria Ocarina del tiempo. Es Ben Drowned, nuevamente. Con horror reconoces aquella figura, sus ojos rojos y sus lágrimas de sangre deslizándose por su rostro con cada nota, y recuerdas el momento que viviste con él hace apenas unas horas, de modo que tratas de escapar y esconderte, pero es en vano, pues a pocos metros de tí vuelves a toparte frente a frente con Herobrine, el cual te mira impasible, para posteriormente extender sus brazos rectangulares hacia tí y tratar de agarrarte. Sin embargo, antes de que Herobrine pueda atraparte, una flecha cruza el lugar a pocos centímetros de tu rostros, clavándose en el hombro de Herobrine, que retrocede contorsionándose y comienza a levitar ante tus ojos. Tu cabeza se vuelve casi instantáneamente para tratar de averiguar de dónde procede aquella flecha salvadora, y descubres que quien la lanzó no fué otro que el propio Ben, el cual vuelve a cargar su arco con una segunda flecha y te mira sonriente. Herobrine, al verlo, emite lo que te recuerda a un desagradable chirrido, y comienza a crear llamas de fuego que envuelven a Ben casi instantáneamente. Ante aquella situación, tus piernas reaccionan casi por instinto y comienzas a correr lo más lejos que puedes, escondiéndote tras unos arbustos y cubriéndote la cabeza, con el corazón encogido por el miedo y la confusión de la situación. Mientras tanto, tus ojos, entre lágrimas, distinguen como Ben consigue deshacerse de las llamas que lo envolvián lanzando su boomerang con fuerza, el cual gira alrededor del fuego creando un fuerte remolino que extingue las llamas. Furioso, Herobrine contraataca, lanzándose sobre Ben, tratando de poseer su cuerpo, pero éste consigue cubrirse rápidamente con su legendario escudo de Hyrule, evitando lo que sería una victoria segura de Herobrine. El enojado espíritu se desespera, y sientes que sus chirridos de ultratumba van a reventar tus tímpanos. Entonces, Herobrine comienza a agitar sus brazos, y la tierra empieza a abrirse, surgiendo de ella un enorme portal que conecta con el mundo oscuro de Minecraft, del cual comienzan a surgir seres alargados, completamente negros y rodeados por un aura púrpura conocidos como Ender, los cuales, una vez rodean a Ben y le atacan, provocando lo que crees es una especie de risa por parte de Herobrine, quien se sabe triunfante. Sin embargo, Ben no parece alterarse ante nada, se lleva las manos a la espalda y rápidamente desenvaina una poderosa espada, con la que acaba con todos los Ender facilmente, con apenas un tajo por cada criatura. Al ver eso, una parte de tí siente alivio por Ben, pero otra aún se preocupa por cómo salir del lugar. Finalmente, Ben mira a los ojos a Herobrine, sonríe macabro y rápidamente se dirige hacia él, dando un potente salto, situándose frente a frente con su enemigo, y atrapandolo en lo que parece una cárcel de energía mágica con forma de triángulo de color púrpura oscuro, al que llama la Trifuerza. Sorprendido, Herobrine trata de moverse, pero es inútil. Entonces, Ben comienza a blandir su espada repetidas veces sobre el cuerpo de Herobrine, quien emite un último chirrido desgarrador y finalmente estalla en pedazos, desapareciendo del lugar. Al observar todo eso, descubres que, junto a Herobrine, todo el mundo Minecraftniano a tu alrededor comienza también a desintegrarse, y tratas de escapar de allí, descubriendo a lo lejos lo que parece un portal cuadrado a otra parte. Mientras corres hacia el portal, sientes que te vigilan, y al volverte descubres que Ben te está persiguiendo, sonriendo malévolamente. Con tu corazón encogido por el horror, fuerzas a tus piernas al límite tratando de llegar al portal que consideras tu salvación, mientras Ben te pisa los talones y el mundo en el que te encuentras se desintegra a tu alrededor, volviéndose oscuro. Cuando finalmente consigues llegar al portal, descubres con horror como un enorme cristal impide tu salida, y como, al otro lado de éste, te hayas tú, sentado frente al cristal y con las manos puestas sobre el teclado de tu PC, solo que, para terror tuyo, ves que tus ojos están completamente en blanco, de tu boca brota espuma blanca y tu cuerpo se encuentra rígido y frío, completamente muerto. Finalmente, la desesperación se aopdera de tí, y gritas mientras todo a tu alrededor se vuelve completamente oscuro, salvo los rojos ojos de Ben, que brillan en la oscuridad cada vez más y más cerca de ti.

viernes, 31 de octubre de 2014

Especial Halloween 2014: La linterna de Jack, el origen de Halloween

Muy buenas noches, fieles lectores de Miedo Magazine, finalmente llegó mi fiesta favorita del año...la noche de los difuntos...¡Halloween!. Una fecha tan señalada no podía ni mucho menos pasar inadvertida para vuestra revista de terror online favorita, así pues, aquí les traigo una leyenda relacionada con ésta festividad para empezar la celebración de ésta noche como merece, y posteriormente, como ya dije, tendremos una nueva entrega de "Duelos Creepy", la tercera, que espero tenga tanto exito como las anteriores. Espero que las disfruten. Feliz Halloween y dulces pesadillas.

Todos conocemos la típica costumbre de tallar rostros de aspecto terrorífico en calabazas por Halloween. Estas calabazas son conocidas en todo el mundo como las "Jack-o-Lanterns" o "Linternas de Jack". Éstas tienen su origen en una antigua leyenda irlandesa, que trata sobre un hombre al que llamaban Jack "El tacaño", de la cual voy a hablaros.
Hace muchos años, tantos que ni me acuerdo, vivía en Irlanda un hombre llamado Jack, al cual apodaron "El tacaño" debido a su mala fama de estafador y moroso. Una noche, en la que el vino corrió más de la cuenta, Jack conoció a un tipo en una taberna, el cual se presentó ante él como el mismísimo demonio, y Jack, a modo de burla, le dijo que le vendía su alma a cambio de que lo invitara a una última copa y pagara todas sus deudas con el tabernero. El demonio aceptó gustoso, y rápidamente se transformó en una moneda de plata para pagar el vino, y al ver eso, Jack, reconociéndolo como el verdadero demonio, pensó rápidamente en una solución. Agarró la moneda y la guardó en su bolsillo, junto a una cruz, de modo que obligó al demonio a que no pudiera volver a su forma original a menos que le prometiera no volver a pedir su alma en diez años. Puesto que no tenía más opción, el demonio aceptó, de modo que Jack quedó libre de aquel trato.
Diez años más tarde, Jack volvió a encontrarse cara a cara con el demonio en lo más profundo de un bosque, en el cuál el demonio le recriminó el pago de su alma. Rápidamente, Jack miró a su alrededor, y pidió al demonio que, como último deseo, le permitiera comer una manzana de un árbol cercano. Considerándolo un favor aceptable, puesto que no incluía transformarse nuevamente, el demonio aceptó, de un ágil salto subió al árbol y agarró una de sus manzanas. Sin embargo, Jack tomó una pequeña navaja de su bolsillo y talló otra cruz en el tronco del árbol, impidiendo al demonio bajar de él. De modo, que Jack le hixo prometer que, si le permitía bajar, nunca más volvería a reclamar su alma, a lo que el demonio se vió obligado a aceptar, liberando a Jack nuevamente de aquel trato.
Años más tarde, cuando Jack murió, se le fué prohibida la entrada al cielo, pues durante su vida terrenal había sido un borracho, jugador y estafador, de modo que fué enviado al infierno. Cuando Jack llegó a las puertas del infierno, el demonio rápidamente lo reconoció, y, recordándole su trato, rechazó el alma de Jack, negándole la entrada al infierno. Y ahora...¿A dónde iré yo?-preguntó Jack-Al lugar de donde has venido- respondió el demonio, devolviéndo al alma de Jack a la tierra y enviándole desde el mísmo infierno un carbón al rojo vivo para que pudiera alumbrarse en la oscuridad. Entonces, Jack tomó un nabo, lo vació e introdujo el carbón al rojo en su interior, de forma que nunca se apagara, y poder vagar por el mundo de los vivos como alma en pena, durante toda la eternidad.
Cuando los inmigrantes irlandeses llegaron a Estados Unidos, llevaron consigo sus costumbres, pero al ver que allí no había nabos, utilizaron calabazas para tallarlas y colocar velas en su interior, costumbre que con los años se hizo común en todo el país y viajó por todo el mundo, conocida como la actual Jack-o-Lantern. 



lunes, 27 de octubre de 2014

Dios nos ha abandonado

Seguro que muchos de vosotros, fieles lectores de Miedo Magazine, piensan que el horror que envuelve lo paranormal no es compatible con la ciencia y su lógica matemática. Pues bien, para esos cerebritos que creen que la ciencia tiene respuestas para cualquier cosa, aquí les dejo una historia que, de seguro, despertará en vuestras almas un terror que nunca antes habíais experimentado. Esto ocurrió en la década de los 80, un individuo que gozaba de una elevada cantidad de dinero gozaba también de una...peculiar creencia, por así decirlo. Pensaba que, el ser humano nunca podría acercarse a Dios debido a que, según creía, los sentidos del ser humano (gusto, oído, vista, tacto y olfato) anulaban su percepción sensorial. Así pues, junto a un grupo de científicos sin escrúpulos (los cuales compartían las mismas ideas que el sujeto)comenzó una serie de experimentos que consistían en anular todos los sentidos de una persona humana y estudiar su evolución. Para tal fin, convencieron a un hombre bastante mayor, sin familia ni amigos, el cual dijo textualmente que su vida ya no tenía sentido y que no le importaba lo que le pasase. De ese modo, los científicos pudieron iniciar el experimento, consiguiendo quirúrgicamente, anular todos y cada uno de sus sentidos,quemando mediante agujas al rojo vivo ciertos puntos del cerebro de aquel hombre. Tras aquella operación, el hombre fue alojado en una habitación monitoreada, desde la cual era observado y estudiado por los científicos que participaban en el experimento. Durante los días posteriores, el sujeto estuvo relatando a diario lo que sentía y experimentaba a aquellos científicos, explicando que, de alguna forma, podía sentir y ver siluetas, así como escuchar voces de personas que habían fallecido y que tenían algún tipo de mensaje que dar desde el más allá. Los días pasaron, y cada día los relatos del sujeto de experimento se repetían, llegando incluso a sorprender a alguno de los científicos que lo estudiaban, revelando nombres de familiares fallecidos de los propios científicos...un padre, una esposa, un hijo, etc. No contentos con eso, los científicos decidieron continuar con el experimento, y los días continuaron pasando, hasta que, una noche, el sujeto de prueba despertó sobresaltado, gritando de terror, manoseando y pataleando y llorando a lágrima viva. Fueron necesarios varios minutos para calmarlo, y cuando finalmente lo consiguieron, sujetándolo con fuerza y asegurándole que no estaba solo y que ellos estaban allí con él, le preguntaron qué le sucedía, el hombre intentó mediante gestos y entre sollozos explicar algo que era indescriptible con palabras. Según él, en la habitación habían aparecido unas sombras deformes, oscuras y siniestras, nada parecido a lo que había vivido días atrás, las cuales trataban de agarrarlo con manos frías y desagradables, las cuales podía sentir en su piel, decía, y que le clavaban sus dedos como cuchillos de hielo. El hombre, asustado, fué finalmente sedado por los científicos allí presentes pues era incapaz de calmarse, pero pasaron los días y la cosa sólo fué a peor, pues en un punto ni siquiera los calmantes le hacían efecto, pues seguía despertando entre gritos y llanos de pura angustia y horror repitiendo que las sombras estaban allí, que podía verlas, oírlas y sentirlas. Aquel suceso provocó que varios de los científicos que participaban en aquel inhumano proyecto abandonaran el experimento y dejaran el lugar, pero los que se quedaron, quizás porque fueron presionados o porque su curiosidad superaba su miedo, decidieron ir más allá y continuar con el experimento. Finalmente, tras varias noches horribles, una mañana los científicos fueron a visitar al sujeto de prueba, pues no había dado señales de movimiento ni problema alguno la noche anterior, y lo que encontraron al abrir la puerta fue terrible. El hombre, tras otra visita de aquellas siniestras sombras que trataban de agarrarlo, se había arrancado a mordiscos la piel de sus brazos en un triste intento por cortarse las venas y suicidarse. Cuando los científicos corrieron a socorrerle y tratar de ayudarlo, el sujeto agarró con todas sus fuerzas el brazo de uno de ellos y, con sus ojos blanquecinos y ciegos clavados en los del científico como si pudiera verlo, y con la voz desgarrada y hundida le dijo "He visto a Dios, y nos ha abandonado...a todos" exhalando posteriormente su último aliento y cayendo en la cama, sin vida.


Si la historia les gustó, no se pierdan éste domingo las historias especiales que Miedo Magazine publicará como celebración de mi festividad favorita del año...¡¡HALLOWEEN!! Buenas noches y felices pesadillas

domingo, 21 de septiembre de 2014

Entrevista a Dross: ¿El rastrillo...existe?

Pues si, los lectores más fieles de Miedo Magazine tal vez recuerden a ésta extraña criatura conocida como "The Rake" o "El Rastrillo", de la cual ya he escrito historias antes, incluyéndola incluso en la segunda entrega de la sección "Duelos creepy" en la cual tenía un enfrentamiento contra Eyeless Jack y que, en definitiva, es tan conocido en Internet. Pues bien, hace poco llegó a conocimiento de éste vuestro servidor la noticia de que, tal vez, el rastrillo no era símplemente un personaje de creepypasta, sino, basado en una entrevista realizada al otrora conocido Youtuber DrossRotzank en el programa "voces anónimas", éste podría ser una criatura real. ¿The Rake existe o es pura ficción? Los medios, como se cuenta en dicha entrevista, nunca dieron a conocer la existencia del rastrillo, sin embargo y según nos cuenta el propio Dross, las supuestas víctimas de ésta terrorífica criatura no son pocas, y su caso lleva investigándose por las propias víctimas desde el año 2003. Sé que quizás, fieles lectores, vosotros esperabais una nueva historia de horror que congelase vuestras cálidas almas, pero...¿Qué mejor historia de horror que una historia que podría ser real? Pocos son los datos recopilados con respecto a la existencia del rastrillo, pero a mi entender, si simplemente se trata de una leyenda o bulo creo que está tan bien preparada que podría tal vez compararse con la del Yeti o el Monstruo del lago Ness. No es mi misión decidir si todo ésto es realidad o pura historia para asustar a los niños, pues es a vosotros, queridos lectores, a quienes les corresponde la labor de juzgarlo por vosotros mismos...si os atrevéis. Buenas noches y felices pesadillas. (Si quieren ver la entrevista en cuestión aquí les dejo el enlace de ésta) FUENTE: https://www.youtube.com/watch?v=tzV25ATrq08&list=UUNYW2vfGrUE6R5mIJYzkRyQ

martes, 1 de julio de 2014

El cuervo blanco

Ya era tarde, la noche era de luna nueva y por tanto la oscuridad en el exterior de la habitación de Anne River, de 20 años, era total. La chica se ayudaba de la luz de su lampara de mesa para terminar de repasar los apuntes que llevaba semanas preparándose para un examen muy importante que tenía. El reloj digital de su mesilla de noche marcó las 00:00 de la noche, y Anne consideró oportuno dejar reposar su agotado cerebro por esa noche, pues se sentía muy cansada. Recogió los libros y cuadernos, apagó la luz y se dispuso a acurrucarse bajo la suave y cómoda sábana de su cama, pues era pleno Diciembre y hacía bastante frío. Cerró los ojos y trató de recibir el abrazo de Morfeo, pero fue en vano. Algo la inquietaba, algo le hacía retorcerse y dar vueltas sobre sí misma en la cama, haciéndola incapaz de conciliar el sueño. Extrañada, se levantó de la cama, se puso sus babuchas, que estaban juntas a un lado de ésta, y abrió la puerta de su habitación, dirigiéndose hacia la cocina, en busca del frigorífico. Tomó el brick de leche y también una aza del mueble de al lado, llenándolo y posteriormente metiéndolo en el microondas, pues pensaba que tal vez un buen vaso de leche caliente la ayudaría a dormir rápidamente. Habiendo terminado de calentar la leche, Anne dio un pequeño trago, pero cuando sus ojos miraron hacia una ventana abierta que había en la cocina, casi se ahoga, pues sentía que, en la oscuridad, algo o alguien la observaba fijamente. Nerviosa, Anne se dirigió hacia la ventana, dejando el vaso a un lado, y se aseguró de que ésta quedaba cerrada a cal y canto. Tras el cristal de la ventana, Anne contempló la oscuridad un instante, pero no vio nada extraño, lo cual le hizo pensar que probablemente había cogido al fin el sueño y que su mente le había jugado una mala pasada, por lo que volvió a su dormitorio y se echó nuevamente en la cama. Sin embargo, cuando ya se encontraba acomodada, algo hizo que su sangre se helara. Frente a la ventana de su habitación, dos brillantes ojos se posaban fijos sobre los suyos. Anne, a pesar del miedo, se incorporó de la cama y corrió hacia la ventana, haciendo que aquellos ojos se alejaran hasta desaparecer en la oscuridad. Anne cerró rápidamente la ventana y encendió la luz de su habitación, dirigiéndose posteriormente a su armario y agarrando una vieja escoba. Cuando Anne se volvió, no pudo evitar dar un salto hacia atrás al ver que, a los pies de su cama, estaba posado un pájaro grande, similar a un cuervo, pero cuyo plumaje era blanco como la nieve y sus ojos eran amarillos y brillantes en lugar del clásico negro de los cuervos. El animal la mira fíjamente, impasible sobre la cama de la chica, y Anne, una vez se repone de la sorpresa, se acerca al cuervo lentamente, con precaución, pues había leído sobre la agresividad de aquellas aves. ¿Eres tu quien me estaba obsevando? dijo Anne, pero el cuervo no respondió. La joven se acercó aún más al animal, pero éste continuaba impasible, así que la jóven volvió a folmularle la misma pregunta. Entonces, el cuervo se sacudió, haciendo que Anne retrocediera un poco, abrió su pico y comenzó a regurgitar algo, moviendo con fuerza sus alas para ayudarse a expulsar lo que traía en el estómago. Finalmente, el animal escupió algo brillante, que cayó al suelo a los pies de Anne. El rostro de la joven se tornó en terror al reconocer el colgante de plata que su padre había regalado a su madre por su cumpleaños el año pasado, el cual se encontraba manchado de sangre fresca, como si el animal lo hubiese tomado de un cadáver reciente. Anne tomó en colgante de su madre entre sus manos, temblando, y cuando levantó la cabeza, el cuervo blanco había desaparecido de la habitación de forma inexplicable, pues la puerta estaba cerrada con llave tras ella y la joven había cerrado con pestillo la única ventana que había en la habitación. Aun así, la joven, horrorizada, salió de su dormitorio a todo correr, avanzando en la oscuridad de la noche por el pasillo de su casa, hasta llegar al dormitorio de sus padres, donde, para su horror, descubrió el cuerpo sin vida de su madre, tendida sobre la cama de matrimonio en la que dormía con su marido. el cual se hayaba igualmente muerto, a su lado. Anne no pudo reprimir un grito de angustia y puro horror ante aquella escena, y acabó siendo hospitalizada de urgencia, pues los vecinos la vieron tratando de saltar desde el tejado de su casa mientras repetía Él lo sabía...el cuervo lo sabía.... Buenas noches y felices pesadillas.

jueves, 26 de junio de 2014

La maldición de Majora´s Mask

Desde que ésto ocurrió, no he vuelto a jugar ningún título de "The leyend of Zelda". Cuando éste videojuego salió a la venta, no podía esperar a comprármelo y poder jugarlo, pero por desgracia mis padres no tenían el poder económico suficiente para poder permitirme siquiera ahorrar unos eurillos y poder comprármelo, de modo que no fue hasta tiempo después cuando, por casualidad, encontré en Ebay un cartucho oficial de "The leyend of Zelda: Majora´s Mask" a buen precio. En la descripción del producto el vendedor decía que quería deshacerse de él porque era incapaz de conservar aquel cartucho debido a los extraños bugs que traía y que al parecer habían provocado el suicidio de su hijo pequeño. Me extrañó mucho aquella descripción de un producto que estaba tratando de vender, pero estaba a buen precio así que me decidía a contactar vía e-mail con el dueño y, dos semanas después, aquel juego de segunda mano llegaba a la puerta de mi casa. Rápidamente y aprovechando que había terminado la época de exámenes no me demoré más y me dispuse a comenzar a jugar, colocando el juego en mi consola, iniciando una partida nueva. En principio todo parecía normal, la historia se desarrollaba como esperaba, hasta que, después de un rato, las cosas empezaron a ponerse verdaderamente inquietantes. En un punto de la partida, el personaje principal del juego, Link, se detuvo en seco durante una carrera, y la pantalla quedó a oscuras un instante. entonces, en la parte inferior de la pantalla se abrió una ventana que decía: Jajaja, ahora eres mío, mocoso...¡¡todo mío!! seguido del clásico quejido del personaje cuando "muere" y por tanto pierdes. La pantalla volvió a iluminarse, en el mísmo lugar en el que se había quedado a oscuras, salvo que, ésta vez, Link estaba tendido en el suelo, y su hada, esa luz brillante con alas que lo acompaña siempre, revoloteaba a su alrededor, preguntándole si se encontraba bien y si podía escucharla, con tono preocupado. Supuse que se trataba de una cinemática porque el juego no me permitía controlar al personaje, sin embargo, rápidamente Link se recuperó y se incorporó, quitándose el polvo de la ropa. Cuando su hada volvió a preguntarle cómo se encontraba, éste la alejó de él de un manotazo al aire bruscamente. ¡Aléjate de mí! le gritó, cosa que me sorprendió. El juego continuó con cierta normalidad, salvo que desde ese momento, noté que el personaje se movía tambaleándose, lentamente, y que, de vez en cuando, se detenía a tomar aire, como si le costase respirar, o caía de rodillas y tosía con fuerza. Todo eso me resultaba muy extraño. "No creo que ésto sea un bug, está demasiado bien hecho como para tratarse de un fallo...parece que de verdad está pasando" pensé, así que pausé la partida en cierto punto y decidí buscar información sobre los posibles bugs del juego en mi portátil. Tras varios minutos encontré una guía en la que a cada paso que dabas prácticamente te listaba los posibles errores que podía contener un juego que por aquel entonces ya era relativamente antiguo. Sorprendentemente, lo que me estaba pasando en mi partida NO aparecía en la lista, cosa que me resultó un poco inquietante. Sin embargo, finalmente desistí y decidí continuar jugando, a ver que sucedía. Cuando tomé el mando y quité la pausa, Link, mi personaje, no se encontraba en la pantalla. ¿Donde estaba? me quedé parado, contemplando sorprendido la pantalla vacía, hasta que finalmente mi personaje reapareció en escena, solo que pasó de un lado a otro, con su cuerpo envuelto en llamas. Me asusté y solté el mando a causa de sus gritos de dolor y angustia, hasta que finalmente cayó al suelo en llamas y la pantalla volvió a ponerse totalmente negra. De nuevo apareció un cartel en la parte inferior, que decía: Morí ahogado...y ahora...busco venganza contra el mundo...mi nombre...es Ben. Quedé confundido y asustado...¿Ben? ¿Ahogado? ¿Qué estaba pasando? no entendía nada, pero mi curiosidad era más fuerte que mi miedo en aquel momento y decidí continuar jugando para ver si conseguía averiguar quien era el tal Ben. Pasaron muchas horas más jugando, durante las cuáles continuaron sucediéndole toda clase de eventos inesperados y misteriosos a mi personaje, seguido de la pantalla oscura y mensajes del tal Ben, aparentemente dirigidos hacia el personaje, aunque, algo me decía en mi interior que iban dirigidos hacia el jugador, osease, hacia mí. Un gélido terror escalofrío de terror me recorrió la espalda cuando, llegando al final del juego, cuando finalmente mi personaje debe enfrentarse en la luna al jefe final, éste lo derrota, pese a todos mis intentos de vencerlo, ya que en la cinemática posterior al combate, el personaje es derribado y atravesado en el pecho con su propia espada, para mi sorpresa. Cuando todo parece haber terminado, el hada amiga del personaje, se acerca a éste y revolotea a su lado, gimoteando apenada por la muerte de éste. Sin embargo y para mi sorpresa, el personaje reacciona inesperádamente, sujetando el mango de su espada, sacándosela del pecho y partiendo en dos a su hada acompañante de un solo ajo mientras gritaba con voz de ultratumba "MUERE, ZORRA CON ALAS", haciendo que sus dos mitades caigan al suelo, cubiertas de sangre. Tras eso me quedé en shock, pero peor fue mi sorpresa cuando el personaje se incorporó y se puso en pié, empuño su espada y se volvió brúscamente hacia la cámara, mostrándome unos ojos negros con las pupilas rojas, por los cuales lloraba sangre. Grité y solté el mando al ver que el personaje corría hacia la cámara y pegaba sus manos al cristal. sin dejar de mirarme a los ojos, el personaje sonrío de forma macabra y debajo de él apareció un último mensaje en la pantalla mientras movía la boca que decía: Me llamo Ben, y el siguiente...eres tú. Horrorizado reaccione saltando del sofá y lanzándome sobre el cable de corriente de la consola, sacándolo de su enchufe y haciendo que ésta se apagara. Cuando me recuperé del shock, rápidamente saqué el juego de la consola y se lo entregué a mi padre para que se deshiciera de él. No se si aquello formaba o no parte del juego, pero lo que sí se es que no quiero volver a vivir una experiencia como esa.