jueves, 26 de junio de 2014

La maldición de Majora´s Mask

Desde que ésto ocurrió, no he vuelto a jugar ningún título de "The leyend of Zelda". Cuando éste videojuego salió a la venta, no podía esperar a comprármelo y poder jugarlo, pero por desgracia mis padres no tenían el poder económico suficiente para poder permitirme siquiera ahorrar unos eurillos y poder comprármelo, de modo que no fue hasta tiempo después cuando, por casualidad, encontré en Ebay un cartucho oficial de "The leyend of Zelda: Majora´s Mask" a buen precio. En la descripción del producto el vendedor decía que quería deshacerse de él porque era incapaz de conservar aquel cartucho debido a los extraños bugs que traía y que al parecer habían provocado el suicidio de su hijo pequeño. Me extrañó mucho aquella descripción de un producto que estaba tratando de vender, pero estaba a buen precio así que me decidía a contactar vía e-mail con el dueño y, dos semanas después, aquel juego de segunda mano llegaba a la puerta de mi casa. Rápidamente y aprovechando que había terminado la época de exámenes no me demoré más y me dispuse a comenzar a jugar, colocando el juego en mi consola, iniciando una partida nueva. En principio todo parecía normal, la historia se desarrollaba como esperaba, hasta que, después de un rato, las cosas empezaron a ponerse verdaderamente inquietantes. En un punto de la partida, el personaje principal del juego, Link, se detuvo en seco durante una carrera, y la pantalla quedó a oscuras un instante. entonces, en la parte inferior de la pantalla se abrió una ventana que decía: Jajaja, ahora eres mío, mocoso...¡¡todo mío!! seguido del clásico quejido del personaje cuando "muere" y por tanto pierdes. La pantalla volvió a iluminarse, en el mísmo lugar en el que se había quedado a oscuras, salvo que, ésta vez, Link estaba tendido en el suelo, y su hada, esa luz brillante con alas que lo acompaña siempre, revoloteaba a su alrededor, preguntándole si se encontraba bien y si podía escucharla, con tono preocupado. Supuse que se trataba de una cinemática porque el juego no me permitía controlar al personaje, sin embargo, rápidamente Link se recuperó y se incorporó, quitándose el polvo de la ropa. Cuando su hada volvió a preguntarle cómo se encontraba, éste la alejó de él de un manotazo al aire bruscamente. ¡Aléjate de mí! le gritó, cosa que me sorprendió. El juego continuó con cierta normalidad, salvo que desde ese momento, noté que el personaje se movía tambaleándose, lentamente, y que, de vez en cuando, se detenía a tomar aire, como si le costase respirar, o caía de rodillas y tosía con fuerza. Todo eso me resultaba muy extraño. "No creo que ésto sea un bug, está demasiado bien hecho como para tratarse de un fallo...parece que de verdad está pasando" pensé, así que pausé la partida en cierto punto y decidí buscar información sobre los posibles bugs del juego en mi portátil. Tras varios minutos encontré una guía en la que a cada paso que dabas prácticamente te listaba los posibles errores que podía contener un juego que por aquel entonces ya era relativamente antiguo. Sorprendentemente, lo que me estaba pasando en mi partida NO aparecía en la lista, cosa que me resultó un poco inquietante. Sin embargo, finalmente desistí y decidí continuar jugando, a ver que sucedía. Cuando tomé el mando y quité la pausa, Link, mi personaje, no se encontraba en la pantalla. ¿Donde estaba? me quedé parado, contemplando sorprendido la pantalla vacía, hasta que finalmente mi personaje reapareció en escena, solo que pasó de un lado a otro, con su cuerpo envuelto en llamas. Me asusté y solté el mando a causa de sus gritos de dolor y angustia, hasta que finalmente cayó al suelo en llamas y la pantalla volvió a ponerse totalmente negra. De nuevo apareció un cartel en la parte inferior, que decía: Morí ahogado...y ahora...busco venganza contra el mundo...mi nombre...es Ben. Quedé confundido y asustado...¿Ben? ¿Ahogado? ¿Qué estaba pasando? no entendía nada, pero mi curiosidad era más fuerte que mi miedo en aquel momento y decidí continuar jugando para ver si conseguía averiguar quien era el tal Ben. Pasaron muchas horas más jugando, durante las cuáles continuaron sucediéndole toda clase de eventos inesperados y misteriosos a mi personaje, seguido de la pantalla oscura y mensajes del tal Ben, aparentemente dirigidos hacia el personaje, aunque, algo me decía en mi interior que iban dirigidos hacia el jugador, osease, hacia mí. Un gélido terror escalofrío de terror me recorrió la espalda cuando, llegando al final del juego, cuando finalmente mi personaje debe enfrentarse en la luna al jefe final, éste lo derrota, pese a todos mis intentos de vencerlo, ya que en la cinemática posterior al combate, el personaje es derribado y atravesado en el pecho con su propia espada, para mi sorpresa. Cuando todo parece haber terminado, el hada amiga del personaje, se acerca a éste y revolotea a su lado, gimoteando apenada por la muerte de éste. Sin embargo y para mi sorpresa, el personaje reacciona inesperádamente, sujetando el mango de su espada, sacándosela del pecho y partiendo en dos a su hada acompañante de un solo ajo mientras gritaba con voz de ultratumba "MUERE, ZORRA CON ALAS", haciendo que sus dos mitades caigan al suelo, cubiertas de sangre. Tras eso me quedé en shock, pero peor fue mi sorpresa cuando el personaje se incorporó y se puso en pié, empuño su espada y se volvió brúscamente hacia la cámara, mostrándome unos ojos negros con las pupilas rojas, por los cuales lloraba sangre. Grité y solté el mando al ver que el personaje corría hacia la cámara y pegaba sus manos al cristal. sin dejar de mirarme a los ojos, el personaje sonrío de forma macabra y debajo de él apareció un último mensaje en la pantalla mientras movía la boca que decía: Me llamo Ben, y el siguiente...eres tú. Horrorizado reaccione saltando del sofá y lanzándome sobre el cable de corriente de la consola, sacándolo de su enchufe y haciendo que ésta se apagara. Cuando me recuperé del shock, rápidamente saqué el juego de la consola y se lo entregué a mi padre para que se deshiciera de él. No se si aquello formaba o no parte del juego, pero lo que sí se es que no quiero volver a vivir una experiencia como esa.

miércoles, 25 de junio de 2014

Duelos Creepy: The Rake vs Eyeless Jack

Dos y media de la madrugada, la calle está a oscuras, las luces de las farolas apagadas, llueve mucho. Un relámpago ilumina la zona por la que camina una solitaria silueta, que camina bajo la lluvia cabizbaja, cubierta únicamente por una sudadera negra con capucha. Se tambalea, camina con paso cansado, arrastrando sus deportivas, en silencio. De vez en cuando, el encapuchado, que no es otro que Eyeless Jack, se detiene, sin levantar la cabeza, y se encoge de hombros, suspirando. Camina durante varios metros más hasta que sus piernas ya no le tienen en pié, y decide sentarse en el bordillo de una acera, abrazándose a su piernas y encogiéndose de hombros. Entonces, siente que la oscuridad se hace menos intensa a su alrededor, se incorpora y se vuelve, dirigiendo su atención hacia la casa que tiene a su espalda, desde la que surge una pequeña y débil luz por una de sus ventanas. Entonces, Jack decide dirigirse hacia la casa, caminando hacia el portal. Comienza a oír de pronto el sonido de las gotas de agua cayendo sobre algo que hay sobre su cabeza, por lo que asume que se encuentra bajo el tejadillo de la entrada (todas las casas del pueblo tienen uno), entonces, levanta uno de sus brazos y estira su mano cerrada hacia la puerta, pero, al ir a golpear la puerta, sus dedos traspasan la puerta y éste se sorprende. Retira el brazo y se agarra los dedos, en silencio. ...es cierto, estoy muerto... piensa, y enseguida se dispone a volver sobre sus pasos, cuando en el interior de la casa escucha lo que parece el llanto de un niño, el cuál se queja a su madre de no querer ir a dormir, alegando que "un monstruo vivía en su habitación". vamos, cariño, ya hemos mirado bajo la cama y en el armario y no hay nada...los monstruos no existen, duérmete de una vez trataba de tranquilizarle su madre. Al oír eso, Jack se sorprendió. Finalmente, decidió que entraría en la casa a investigar, esperando a que las luces se apagaran por completo y traspasando sin problemas la puerta. A pesar de la oscuridad, Jack se deslizó con una increíble agilidad por la casa, sorteando toda clase de obstáculos tales como escaleras, puertas y muebles. De pronto, escuchó a pocos metros de su ubicación los leves sollozos del niño, junto a una débil y entrecortada respiración cerca de él, como si alguien que acabara de hacer un gran esfuerzo físico estuviera a su lado. Jack corrió hacia el lugar de donde provenían aquellos sonidos y, al traspasar una puerta, se topó de repente frente a una sorprendente escena...Un niño de entre 6 y 7 años de edad se acurrucaba en su cama, tapado con su manta hasta su cabeza y con los ojos fuertemente cerrados, temblando de horror y sollozando, mientras que, a pocos metros de la cama, se encontraba una criatura desnuda, de cuerpo delgado y huesudo, sin apenas pelo, piel grisácea y unos largos dedos en sus manos que más se asemejaban a grandes garras. Los ojos de la criatura, conocida comúnmente como "El rastrillo" o "The Rake", brillaban en la oscuridad, y cuando Jack entró, ésos rápidamente desviaron su atención del crío para fijarse en el sujeto que acababa de llegar. Tanto el rastrillo como Jack se quedaron un instante frente a frente, hasta que finalmente la criatura lanzó un ataque relámpago sobre el desprevenido encapuchado, quien parecía no haberla visto venir, haciéndole caer al suelo. El rastrillo asestó a continuación un duro golpe sobre el rostro de Jack con sus garras, solo para descubrir que éste llevaba una singular máscara azul de cuyo ojos negros parecía brotar sangre. Un relámpago alumbró la habitación, haciendo que la criatura descubriera que su nueva víctima no poseía el don de la vista, ya que carecía de globos oculares. En su lugar, extraños brotes de algo oscuro surgía del interior de sus cuencas vacías. Al oír el golpe, el chico que estaba en la cama se armó de valor y abrió los ojos, mirando la escena a través de su sábana, solo para contemplar como el rastrillo acuchillaba repetidas veces el cuerpo de Jack, quien apenas podía reaccionar. Preocupado por el estado del encapuchado, del cual la mente infantil del chico consideraba "un héroe que había venido a salvarlo del monstruo", el pequeño se armó de valor y se incorporó en la cama y cogió aire. ¡MONSTRUO! ¡DEJA EN PAZ A MI AMIGO! gritó el pequeño, haciendo que el rastrillo se volviera hacia él, soltando el cuerpo de Jack. La criatura se volvió hacia el crío y rápidamente saltó sobre él, mostrando sus garras. Horrorizado, el chico rodó hacia el lado contrario de la cama, cayendo al suelo y arrastrándose bajo el colchón, librándose por centímetros de la cuchillada del rastrillo, que atravesó el colchón con sus garras con suma facilidad, deteniéndose a unos centímetros del cuerpo del chico. El rastrillo comenzó entonces a desgarrar la cama a zarpazos, mientras que el aterrorizado chico miraba la escena bajo la cama. Al desviar su vista hacia la puerta de su habitación, descubrió que Jack no se encontraba donde había caído, y entonces, un escalofrío de horror recorrió su espalda...¿tal vez su "salvador" había huido?. El miedo del chico tornó en horror al ver que el rastrillo bajaba de la cama y se asomaba a su escondite, mirándolo fijamente con sus enormes ojos negros. El chico gritó y trató de huir, pero el rastrillo lo agarró con sus garras y lo arrastró fuera de su escondite, levantándolo un palmo del suelo y dejándolo caer sobre la cama. Entonces, la criatura levantó una de sus garras y la dirigió hacia el chico, pero entonces, se detuvo de repente, miró su pecho y se encontró atravesada por un pequeño puñal, el cual portaba en la mano nada menos que Jack, que había recuperado su máscara y acudido en ayuda del chico. Cuando el rastrillo se vio libre del cuchillo, retrocedió y se tambaleó, llevándose sus garras al pecho, mientras del hueco de la puñalada brotaba una espesa sangre. La criatura se volvió hacia Jack, quien rápidamente volvió a asestar una potente puñalada, ésta vez en el estómago del rastrillo, que aulló de dolor, para luego levantar el brazo con todas sus fuerzas, haciendo que el cuchillo abriera en canal el cuerpo de la bestia, que se desplomó en el suelo sobre su propio charco de sangre. Luego, Jack se agachó junto al cuerpo del rastrillo y comenzó a sacarle con sus propias manos todos los órganos que encontraba en el, hasta que de pronto, escuchó las luces del exterior encenderse y unos agitados pasos que se acercaban escaleras arriba a la habitación del chico. Entonces, Jack introdujo por última vez sus manos en el cuerpo del rastrillo, aún con vida, arrancándole el corazón y los riñones, escapando posteriormente por la ventana, ante la mirada de espanto del chico al que acababa de salvar. Cuando la madre del chico entró en la habitación y encendió las luces, se topo con una terrible escena. la habitación estaba destrozada, había sangre y tripas por todas partes, su hijo estaba en estado de shock y el cuerpo sin vida del rastrillo yacía en el suelo de la habitación, aún caliente y brotando sangre de éste. Horas más arde, la policía prensó el lugar, y tanto el chico como su madre acabaron hospitalizados en una clínica mental debido al shock. Ésta historia nunca salió a la luz, y la versión oficial de la policía y los medios fue que un psicópata entró en la casa y fue atacado por el perro de la familia, quien fue brutalmente masacrado pero puso en fuga al sujeto.  

lunes, 23 de junio de 2014

la leyenda de la rosa negra

Si, fieles lectores de la terrorífica revista online Miedo Magazine, es hora de otra nueva historia de las que os gustan, de las que se dice son mi especialidad. Nuevamente os traigo a vuestras oscuras noches una historia sobre vampiros. Durante siglos, los hijos de la noche han oído historias sobre un objeto legendario...un objeto cuyo poder no era sino la capacidad de controlar y manipular los corazones de todo ser viviente sobre la tierra. Ese objeto, no era ora cosa que una rosa...una rosa negra. Se cuenta que, una noche, un viejo campesino volvía a su hogar tras un duro trabajo en el campo. Cargaba cansado su azadón sobre su hombro y arrastraba los pies por la tierra, resoplando. Se detuvo de pronto cuando, frente al camino, escuchó lo que parecía un triste lamento. Extrañado y asustado a partes iguales dada las horas que eran, se alejó del camino, adentrándose entre los matorrales dirigiéndose hacia el lugar del que creía provenía aquel lamento. Tras un gran arbusto, descubrió que éstos eran provocados por una joven que lloraba de rodillas desconsoladamente. La luna llena brillaba con fuerza esa noche, iluminando a la chica, la cual vestía un largo vestido negro, a juego con su largo y oscuro cabello. El campesino pudo ver gracias a la luna que la joven tenía una piel pálida y fina, como si por sus venas no corriera sangre alguna. Preocupado por la salud de la joven, el campesino salió de los arbustos y se acercó a ella, la cual, al escucharlo acercarse, giró levemente su cabeza y le miró a los ojos, mostrando unos hermosos y profundos ojos negros. El campesino se detuvo de golpe, y trató de calmarla para que no se asustara, preguntándole si se encontraba bien y si necesitaba ayuda. La joven aún sollozaba, pero al escuchar las palabras del campesino se secó las lágrimas que corrían por sus mejillas y esbozó una pequeña y casi imperceptible pero a la vez linda sonrisa. Los carnosos labios de la chica fascinaron al campesino, así como el brillo de sus blancos y relucientes dientes. La joven se incorporó con timidez, y negó con la cabeza cuando el campesino volvió a preguntarle si necesitaba ayuda. No se preocupe, amable caballero, pues solo estoy entristecida, ya que mi amado murió recientemente y me siento sola e indefensa sin sus consejos y su protección.... El campesino se acercó a la joven y le tendió su mano, ofreciéndole su ayuda, correspondiendo ésta al detalle de su nuevo amigo. La chica agradeció al campesino su ayuda regalándole una rosa negra que llevaba en la mano. Oh, hermosa flor, mi señora, pero no puedo aceptar semejante presente, pues solo soy un humilde y pobre campesino... dijo el hombre. Acéptela, se lo suplico, como muestra de agradecimiento por su preocupación hacia mí...y si necesita cualquier cosa que pueda hacer por vos, solo hagamelo saber respondió la joven, agradecida. El campesino observó en silencio la belleza de la joven durante un instante, y rápidamente se apresuró a invitarla a su hogar, alegando que la noche no era segura para alguien como ella. La joven miró al viejo campesino un segundo, y asintió tímidamente, aceptando su invitación. Caminaron durante unos minutos hasta encontrar finalmente la cabaña en la que residía el campesino, el cuál abrió la puerta y muy amablemente invitó a su acompañante a pasar. Una vez en el interior de aquel lugar, el hombre condujo a la joven hacia una pequeña habitación en la que había una vieja y rudimentaria cama, diciéndole que podía quedarse allí a pasar la noche si lo deseaba. la joven se negó en un principio, pero entonces contempló por una ventana de la habitación que, en el horizonte comenzaba a amanecer. Nerviosa, aceptó la invitación del campesino y lo echó de la habitación, alegando que estaba cansada y que quería dormir un poco. Éste decidió entonces que debería ir a dormir, pero entonces se percató también de que ya estaba amaneciendo, cosa que le extrañó, así que decidió volver sobre sus pasos y, silenciosamente, abrió la puerta, asomándose al interior de la habitación. Su mirada viajó por el lugar en penumbra hasta que sus ojos se detuvieron sobre la cama, en la que yacía la joven, durmiendo plácidamente, sujetando entre sus delicados dedos la rosa negra que en un principio le había ofrecido. Entonces, el campesino, viudo y sólo como se había quedado hacía ya años, sintió en su pecho un enorme ardor, como si su cansado corazón se estuviera quemando, y su mente fué asaltada de golpe por un terrible deseo hacia la hermosa joven. Como si su mente racional hubiera dejado de existir de pronto, el viejo campesino entró de puntillas en la habitación, y se acercó silenciosamente hacia la cama en la que dormía la joven. Con mucho cuidado, el campesino comenzó a desnudarse, y una vez terminó, se acercó al rostro de la joven y, con sus viejos y sucios dedos, acarició su mejilla, sus labios, su cuello, y continuó bajando por el cuerpo. Después, el campesino inclinó su cabeza hacia la de la joven, que continuaba dormida sin ser consciente de lo que sucedía, y se dispuso a besarla, pero entonces, aquella escena se tornó de pronto una pesadilla para el viejo campesino. En un instante, sintió como una poderosa y fría mano le sujetaba con fuerza el cuello, impidiéndole el paso de aire hacia sus pulmones. Sorprendido, el campesino trató de retroceder, pero fué en vano. Pudo ver con horror como los ojos, antaño negros de la joven, se abrían de golpe con un color rojo sangre muy intenso. Entonces, el alma del campesino se lleno de horror, y trató desesperádamente de zafarse de la joven, pero ésta poseía en su mano una increíble fuerza sobrehumana. La joven se incorporó en la cama y observó un instante el cuerpo desnudo del campesino, de forma que sus dulces labios dibujaron en su rostro una mueca de asco. la joven avanzó por la habitación, sujetando el cuello del campesino, entonces, mirándole a los ojos, levantó el cuerpo del viejo campesino a dos palmos del suelo con apenas un brazo y bajó su mirada hasta detenerse en el miembro de éste. Vaya vaya...veo que sois la clase de hombre que piensa más con "eso" que con vuestro cerebro, ¿eh? bien, es hora de que reciba vuestro castigo por intentar abusar de una chica indefensa. Dijo la joven sujetando el miembro del campesino y separándolo de su cuerpo con un fuerte tirón. Fué tal el dolor que sintió el campesino que su grito se ahogó en su garganta, siendo incapaz de emitir sonido alguno, nisiquiera cuando, tras la amputación, la joven lanzó el cuerpo de éste contra una de las paredes de la habitación, echándose sobre él y sonriendole sádica, mostrando sus largos y afilados colmillos. ¿Duele? pues más doloroso es que en éste mundo aún haya hombres como tú...pero seré benévola contigo y daré fin a tu sufrimiento aquí y ahora... Dijo la joven abriendo su boca y lanzándose sobre el cuello del horrorizado campesino, quien finalmente sí pudo emitir un grito de terror tan fuerte que incluso una bandada de murciélagos que dormía en un árbol a varios metros del lugar del suceso despertaran y huyeran volando de la zona. Buenas noches y felices pesadillas.

lunes, 2 de junio de 2014

Eyeless Jack: El origen

"ULTIMAS NOTICIAS: AMÉRICA ESTÁ EN GUERRA, LAS TROPAS ESTADOUNIDENSES SE PREPARAN PARA COMBATIR EL TERROR NAZI EN EUROPA" Esta es la portada de un famoso periódico local de New York, el autor no es otro que Jack, un joven periodista estadounidense que vive en la ciudad. Jack vive con su madre y su hermano menor, y hacía dos años que él es el encargado de llevar el dinero a casa ya que su padre murió de Tuberculosis. Jack llegó esa noche a casa pensativo, pues era consciente gracias a su trabajo de los horrores que Adolf Hitler estaba cometiendo en Europa, y tras una charla con su madre durante la cena, decidió que debía hacer algo para ayudar al país a ganar la guerra. Así pues y poco después, Jack se encontraba uniéndose al ejército estadounidense y viajando al frente junto con otros jóvenes patriotas como él.Una vez llegó al frente, conoció a un joven Britanico de su edad, llamado Louis. Ambos formaron parte del mismo batallón, así que se hicieron muy amigos, tanto que Jack llegó a considerarlo como un hermano. durante varios días el batallón de Jack avanzó sin problemas, hasta que un día el capitán al cargo del batallón recibió un mensaje aliado avisando del movimiento y la localización enemiga. Esa noche, Jack y Louis tomaron sus armas y salieron junto a su batallón para tratar de sorprender al enemigo aprovechando la oscuridad. Sin embargo, el aviso que habían recibido resultó ser una trampa y pronto se vieron rodeados y bajo fuego enemigo. Jack trató de ocultarse en una trinchera, pero un soldado enemigo lanzó una granada de gas venenoso, la cual impregnó de gas la trinchera en la que se ocultaba Jack, provocándole un fuerte picor en sus ojos, haciendo que Jack gritara de dolor y tratara de huir al exterior de la trinchera para escapar del gas, convirtiéndolo en presa fácil para el enemigo. Louis, que se percató de que Jack se había quedado atrás, decidió volver a buscarlo. Cuando Louis localizó a un dolorido Jack, trató de tirar de él y sacarlo de la línea de fuego enemiga, solo para ser alcanzado por un disparo en su pecho y caer al suelo, cosa que hizo que el corazón de Jack se encogiera y éste perdiera finalmente el conocimiento. Cuando Jack despertó, se encontraba en un hospital militar. Su primer impulso al recordar a Louis fue incorporarse de golpe en la cama y tratar de abrir los ojos, solo para volver a sentir el terrible dolor que sintió en las trincheras y gritar y retorcerse en la cama. Tal era el dolor, que los médicos tomaron la drástica medida de extirparle los ojos, dejando ciego a Jack. Mientras se recuperaba, Jack recibió la visita de una enfermera, la cual se presentó como Betsy, quien le dijo que era la encargada de los cuidados de su amigo Louis. Jack pidió a Betsy que lo llevara junto a él, y ésta amablemente aceptó. Cuando Jack llegó junto a Louis, éste le tomo la mano débilmente, pues estaba gravemente herido. Jack quiso llorar cuando, segundos más tarde, Louis exalaba su último aliento y soltaba la mano de Jack, pero ya no disponía de ojos para hacerlo. Debido a la importancia de la lesión de Jack, el ejército decidió devolverlo a su casa. Cuando Jack llamó a la puerta de su hogar, sintió como unos brazos le rodeaban, siendo los de su madre, quien lloraba al verlo, aliviada por su regreso y apenada a la vez al ver sus ojos bendados. Jack preguntó a su madre cómo habían ido las cosas allí en su ausencia y su madre, en respuestas, guardo silencio un instante y rompió nuevamente a llorar en brazos de Jack. Amarga fue la sorpresa de Jack cuando su madre le contó que hacía dos semanas que su hermano había muerto en un accidente laboral en su empresa. Las desgracias no cesaron ahí para Jack, pues poco después de su regreso, su madre moría, tal vez debido a la profunda tristeza por la pérdida de su hijo. Tras la muerte de su madre, Jack sintió que su mundo se venía abajo por momentos. Subió a su cuarto, se echó en la cama y trató de llorar para expulsar su tristeza, sin embargo debido a su falta de ojos le resultó imposible. Tal fue la frustración que sintió en ese momento que empezó a gritar, golpeó las paredes, tiró muebles, rompió todo cuanto pillaba a mano, y mientras buscaba en los cajones de la casa algo más para romper y desahogarse, se topó con la vieja pistola de su padre, el cuál había sido policía en vida. Desesperado, Jack se llevó la pistola a su boca, cogió aire y apretó el gatillo, destrozándose la garganta y las cuerdas vocales. Pasado el momento del disparo, Jack se percató de que algo no iba bien. Su cuerpo había caído al suelo, sin embargo él se encontraba en pié. Además era consciente de que estaba armado, sin embargo no recordaba porqué, ni tampoco qué hacia allí ni qué había pasado. Jack estuvo deambulando por la casa durante el resto de la noche, hasta que, al encender la tele y escuchar las noticias sobre la segunda guerra mundial, recordó entonces todo lo que había vivido antes de su muert. Su padre, Louis, su hermano, su madre...Jack sintió entonces una profunda pena, y desde entonces, el espíritu sin ojos ni voz de Jack deambula por el mundo, vestido con las ropas que llevaba el día de su muerte y cubriendo su rostro con una máscara azul sin nariz ni boca y de cuyos ojos surge lo que parece sangre negra.