lunes, 21 de octubre de 2013
El "rastrillo", pesadilla viviente
Me llena de oscura y fría alegría comunicaros, fieles lectores de Miedo Magazine, que entramos en la última semana antes del conocido mundialmente día de los difuntos o "día de todos los santos", y con él, la que es una de mis festividades favoritas, Halloween. En ésta ocasión prometo algo que he llamado un "menú especial" ya que tendremos doble sesión de historias de terror el día de hoy, y, si tienen éxito, el día antes de Halloween subiré algo que quizás esté siendo una sensación en internet entre los amantes de los personajes de creepypasta, el enfrentamiento entre dos de los personajes más populares del horror actual, algo que llamaremos "Versus" y que, quién sabe, igual en el futuro da lugar una nueva sección de ésta vuestra revista de horror favorita de internet. Pero dejemos de hablar de nuestro incierto futuro y vamos con la historia. ¿Veis la imagen superior? ¿Os resulta familiar? Seguramente sí, ya que es una criatura muy famosa en el mundo del horror. Su nombre original es "The Rake" que traducido al español es algo así como "El rastrillo". No se tiene conocimiento del origen de ésta criatura, pero, al parecer, ataca a las personas mientras duermen, entrando en sus dormitorios y observándolas detenidamente, sin embargo, no parece matar aleatoriamente, ya que tiene la suficiente inteligencia para elegir víctimas, pero es cierto que prefiere a los niños y niñas de entre 5 y 10 años . Así pues, aquí les dejo una historia que tiene como protagonista, al "Rastrillo".
Éste oscuro caso, tiene lugar al otro lado del charco, más concretamente en la famosa ciudad estadounidense de New York (Nueva York en español). Una chica de pueblo, de unos 23-24 años más o menos, acababa de dejar su hogar natal para irse a estudiar a la gran ciudad. Dicha chica, tenía un problema, y es que no tenía amigos, pues desde siempre había sido homosexual, por lo que era marginada por sus compañeros y compañeras de clase desde temprana edad. Alquiló un bonito y pequeño apartamento a una media hora de camino de la universidad a la que iba a estudiar. Vivía sola, pero estaba feliz e impaciente por empezar su curso de Biología Avanzada. Esa noche, la víspera del comienzo de curso, la chica decidió acostarse temprano, ya que debía descansar y no quería llegar tarde a su primer día en la universidad. Sin embargo, sus noches se iban a convertir en un verdadero infierno desde entonces. Pasaban las 2 de la mañana, y la chica despertó de pronto, con una extraña sensación. Levantó la cabeza por encima de las sábanas y paseó la mirada por la habitación a oscuras, cuando de pronto, su mirada se detuvo fijamente en dos puntos redondos que brillaban, uno junto al otro, en la oscuridad. Durante unos instantes, la chica no fue capaz de distinguir que eran aquellos puntos, así que se incorporó un poco y "enfocó" su visión en aquellos puntos, los cuales, una vez que la vista de la chica se adaptó a la oscuridad del dormitorio, resultaron ser dos brillantes y espeluznantes ojos, que la miraban sin pestañear. Esos ojos pertenecían a una extraña criatura, de aspecto humanoide, de mediana estatura, encorvada, de piel pálida y muy delgada, como si llevara meses sin comer nada, y en cuyas manos tenía unos dedos extremadamente largos terminados en afiladas garras. Al ver aquello, la chica se asustó, y rápidamente se tapó hasta la cabeza con sus sábanas, preguntándose qué era aquello y qué hacía en su dormitorio. Pasados unos minutos, la chica descubrió su rostro de entre las sábanas y dirigió su mirada hacia el lugar donde había visto a la criatura, y al no encontrarla allí pensó que lo había imagino...aunque para su horror, los ojos de la criatura surgieron de repente junto a la cama, frente a su rostro. La chica dio un grito ahogado y retrocedió en la cama, cubriéndose con sus sábanas, temblorosa. Pero entonces, la criatura levanto su brazo y, con sus largas garras, agarró con cuidado la sábana y la apartó del cuerpo de la joven, solo para sentarse junto a ella y pasar la noche observándola con toda su atención. Una vez que la joven se acostumbró a la presencia de la criatura, pudo darse cuenta de que ésta tenía rasgos físicos femeninos en su cuerpo, por lo que pensó que tal vez fuera una hembra. El cansancio pudo más que el miedo y, a la mañana siguiente, la chica despertó en su habitación, estaba totalmente sola, y se encontraba sana y salva. Rápidamente se arregló y salió de la casa camino de la universidad, donde, aunque le costó, consiguió olvidar la extraña experiencia de la noche anterior. En el camino de vuelta, la joven se detuvo al ver un pequeño gato negro en una caja de cartón en mitad de la calle. Ya que era amante de los animales, no pudo evitar agacharse y acariciar al gatito, aunque luego se disculpó con él, ya que su casero no quería animales en casa, se despidió y continuó su camino. Al llegar a la casa y dirigirse a la cocina a prepararse su almuerzo, casi se le para el corazón de horror, al ver que, en el fregadero, se encontraba el cuerpo descuartizado del gato que había visto por el camino. Corrió a su habitación, se hecho en la cama, abrazo su almohada y lloró asustada el resto del día, hasta que anocheció. Esa noche, la joven sufrió nuevamente la visita de la misma criatura, quien, al verla llorando, se acercó a ella, extendió su brazo y, con suavidad, acaricio el rostro de la aterrorizada chica con una de sus garras, la cual, al entrar en contacto con el rostro de la joven, la manchó de sangre, que enseguida supo que se trataba de la sangre del gato, cayendo en la conclusión de que aquella criatura era muy celosa y sólo quería a la joven para ella. Al día siguiente, en la universidad, apenas pudo concentrarse en las clases, y, al anochecer, decidió que no quería volver a casa, pues sabía que la criatura la esperaba allí, así que, para despejarse, decidió ir a tomar algo. Entró en una discoteca, y allí, entre copas y bailes, conoció a otra chica, muy atractiva, con la cual acabó besándose, haciendo que su nueva amiga la hiciera olvidar sus problemas por un instante. Sin embargo, cuando esa noche volvió a casa y se acostó, la criatura surgió junto a ella, gruñendo y mirándola con los ojos llenos de ira. Asustada, la joven se incorporó en la cama y se abrazó las rodillas, solo para ver como la criatura le mostraba en alto un brazo humano, el cual, en uno de sus dedos llevaba el mismo anillo que usaba la chica que había conocido aquella noche. La criatura se acercó más a la joven y, al oído, le susurró "Tu eres mía, de nadie mas que mía", lo que hizo que la chica, horrorizada, cogiera el teléfono y tratara de llamar a sus padres, para decirles que quería dejar la ciudad y volver al pueblo. Sin embargo, pensó en que aquello solo asustaría a sus padres, que eran personas mayores, y no quería darles un disgusto, ya que era lo único que tenía en la vida, así pues, simplemente se resignó, y todas las noches recibía la visita de la criatura, que se limitaba a observarla desde una esquina de la cama. Una noche, la joven estaba viendo en la televisión un programa muy divertido, y en momento dado, sonrió. Entonces, la criatura se retorció y cayó al suelo, con gesto de puro dolor. Al ver aquello, la joven pensó que, tal vez, existía una esperanza de liberarse de aquella pesadilla, y es que, si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él. Así pues, todas las noches, cada vez que veía a la criatura, le sonreía, le hablaba dulcemente, incluso le lanzaba besos de buenas noches. Con cada uno de esos gestos, la criatura se iba debilitando más y más, hasta que un día en el que la joven le dijo "que descanses, te quiero" la criatura se retorció de dolor, gritando como si algo la quemara por dentro, y finalmente, se desplomó en el suelo, sin vida. Entonces, feliz, la joven decidió que al fin su vida había vuelto a la normalidad y que podría retomar sus estudios sin miedo. Pero entonces, esa noche, la chica empezó a sentir como varias manos tocaban su cuerpo, y como éste se desplazaba de un lado a otro, y finalmente, abrió los ojos, para darse cuenta de que se no se encontraba en su habitación, si no en una habitación totalmente diferente, levantó la cabeza y se percató de que curiosamente podía ver a la perfección en la oscuridad, descubriendo como un chico joven, de más o menos su edad, la miraba a ella, con rostro de horror. Desconcertada, la joven levantó sus manos y se las miró, descubriendo que en lugar de dedos ahora tenía unas largas y afiladas garras de piel pálida. Se tocó su cuerpo, el cual estaba muuuuy delgado y desnudo. Entonces, comprendió, levanto la vista, miró al aterrorizado chico a los ojos, y sonrió.
Si la historia te gustó y quieres saber más sobre "El rastrillo" o "The Rake" aquí dejo éste enlace, que os llevará diréctamente a la mayor fuente de información sobre los personajes de creepypasta de la red. Ahora sean buenos, y vayan a dormir...
ENLACE: http://creepypasta.wikia.com/wiki/The_Rake
jueves, 17 de octubre de 2013
Ellos (Se recomienda no leer esto)
Es cierto, querido y apreciado (ironicamente hablando) lector de Miedo Magazine, que suelo avisar de que las historias que ves aquí no son ciertas, o al menos, no del todo. Pues bien, ésta vez lo que voy a decir lo digo totalmente en serio, y tú debes creerme. Tengo que darte un consejo y tú debes seguirlo sin preguntar: debes dejar de leer esto y pasar directamente hasta el último párrafo. Hazlo sin leer cualquier otro párrafo, y hazlo ahora. Por favor...confía en mí.Lo que ocurra ahora es completamente tu culpa. Fallaste la prueba y ahora estás en peligro. Yo no quería escribir esto, Ellos me hacen escribirlo. Mis dedos están sobre el teclado, y tus ojos en estas palabras. Pase lo que pase, no mires hacia otro lado que no sean estas palabras. Continúa leyendo hasta que yo diga lo contrario. Y cuando te diga lo contrario, haz exactamente lo que diga. Porque si no lees esto exactamente como te estoy diciendo, morirás. Escucha cuidadosamente. Primero, debes saltarte el párrafo que le sigue a éste. Sin importar lo que hagas, nunca debes leer el párrafo continuo a éste. Debes ignorarlo completamente, evitando que tus ojos bajen hasta el párrafo que le sigue a éste. Prométemelo. Por el bien de los que te aprecian. Ésta es tu única oportunidad para redimirte por no haber confiado en mí hace un momento. Sáltate el párrafo continuo a éste, y haz lo que se te pida.
El párrafo prohibido: Tenías que hacerlo, ¿no? Ellos sabían que lo harías. Nada de lo que intentes ahora hará alguna diferencia. Si hay personas a las que ames, llámalas. Diles lo que cualquier otra persona diría a sus seres queridos cuando sabe que está a punto de morir. Resuelve cualquier problema. Cumple tantos sueños como puedas, porque desde este momento, te mantendrás con vida sólo hasta que puedas permanecer despierto. La próxima vez que duermas, será la última. Ellos te están mirando. Están escuchando tus pensamientos. Esperarán por ti; y cuando caigas dormido, Ellos vendrán por ti. Debes confiar en mí.
Si te saltaste el párrafo de arriba, lo has hecho bien. Pero tus problemas aún no han terminado. Por haber confiado en mí durante la segunda pregunta, te has dado a ti mismo una oportunidad para vivir. Esto es lo que necesitas saber: Ellos te están mirando. Ellos están escuchando tus pensamientos. Ellos están esperando que cometas un error. Debes extraer la sangre de alguien a quien tú ames. Una gota, eso es todo, y colócala en tu lengua. Eso es lo que Ellos quieren. Es lo que necesitan. Ellos están dentro de ti ahora, y están esperando. Si por alguna razón en el transcurso del siguiente día hasta que caigas dormido no ofreces la sangre de tu ser querido, nunca volverás a levantarte. Sigue esta advertencia. Y nunca, nunca regreses y leas el párrafo prohibido. Confía en mí.
Si seguiste mi advertencia del primer párrafo, bien hecho. Puedes dejar de leer ahora. Pero nunca, nunca te atrevas a regresar y leer los párrafos que te saltaste. Debes confiar en mí. Y por favor, deséame suerte. Estoy cansado. Tan cansado, no te imaginas cuánto...ahora descansa, y ve a dormir...
domingo, 13 de octubre de 2013
Jeff "The Killer": El origen
Si bien, queridos lectores de Miedo Magazine, os tengo acostumbrados a ofreceros historias de vampiros, espíritus, hombres lobo, muertos vivientes o incluso demonios, nunca antes hablé sobre algo muy típico del género de terror: los asesinos en serie. Es cierto que el cine nos ha dado personajes eternos como Freddy, Chucky o Jason. Sin embargo, debo decir que a mi juicio hay uno que, nacido del inmenso mundo de internet, se lleva la palma. Os hablo de un personaje que, según muchos creen, se dedicaba a matar a todos aquellos que lo maltrataban hasta que un día, un accidente con ácido le deformó la cara, dejándolo en el estado en que se le conoce actualmente. Todo eso es falso. Para mí, éste oscuro personaje, me cae simpático no por su deformado rostro (como en el caso de Freddy Krueger), su sobrenombre más bien poco original comparado por ejemplo con el de "El muñeco diabólico" ni por su forma de matar, que más bien resulta típica, sino por lo siniestro de su origen, y porque, a diferencia de por ejemplo Jason Voorhees, no tiene un pasado traumatico, sino que, más bien, fueron las circunstancias de la vida la que convirtieron al por aquel entonces muchacho tímido que era en el sádico asesino que todos conocen hoy en internet. Por supuesto, les hablo ni más ni menos que de Jeff "The Killer" o Jeff "El asesino", y éste del que les voy a hablar, es su origen. Una nueva familia había llegado al barrio, Peter, el cabeza de familia, había conseguido un ascenso en su trabajo y había decidido llevar a vivir a su mujer, Margaret, y a sus dos hijos, Jeff y Liu, a una de esas casas de ensueño. Los niños no podían quejarse, pues allí tendrían todo cuanto habían podido desear, y estaban ansiosos por instalarse. Mientras terminaban de mover sus maletas, una mujer,que tenía situada su casa frente a la familia, se les acercó y muy cordialmente se presentó a Margaret, dándole la bienvenida al barrio y aprovechando para invitar a Jeff y Liu al cumpleaños de su hijo, que se celebraría el viernes de aquella misma semana. Margaret aceptó encantada la invitación, pensando que sería un buen momento para que sus hijos empezaran a hacer nuevas amistades, sin embargo, Jeff no compartía esa opinión, y recriminó a su madre haber aceptado sin consultarle, pues aunque su hermano Liu aún era pequeño (unos 10 años) él ya no era ningún crío para ir a ninguna fiesta de cumpleaños con niños. Su madre le dice que debe ir, alegando que así sus nuevos vecinos verán que son buena gente, y Jeff, aunque intenta protestar, sabe que es en vano, pues cuando su madre decide algo, es definitivo, así pues, se marcha a su habitación y se echa en la que sería su cama, cuando de pronto, siente un ligero dolor en su pecho, similar a un pinchazo, aunque en principio lo ignora pensando que simplemente es cansancio por el largo viaje, quedándose finalmente dormido. Al día siguiente, Jeff se levanta, se viste y baja a desayunar. Mientras desayunaba, volvió a sentir el mismo pinchazo de la noche anterior, solo que, ésa vez, fue más fuerte que la de la noche, aunque lo ignora convenciéndose a sí mismo que está nervioso por empezar el curso en una nueva escuela. Una vez terminó de desayunar, el y su hermano Liu salen de casa y se disponen a esperar el autobús, cuando de pronto, un chico de aproximádamente 12 años (un año menor que Jeff) con aspecto punk que pasaba en skate pasó frente a ellos, haciéndolos saltar de la sorpresa. Entonces, el chico se detuvo, agarró su skate y se volvió hacia Jeff y Liu. El chico se presentó como Randy, e iba acompañado por dos chicos más, uno muy delgado y otro enorme, y dijo que todo chico nuevo del barrio tenía que pagar un precio por su seguridad. Liu se puso en pié y preparó sus puños dispuesto a pelear, pero en ese momento, uno de los compañeros de Randy le lanzó una navaja, y éste se la mostró a Liu para, acto seguido, quitarle la cartera de su bolsillo. Al ver aquello, Jeff volvió a tener la mísma sensación que tuvo durante el desayuno, solo que ésta vez era realmente fuerte, como si le ardiera el pecho. Jeff se puso en pié, sin hacer caso a la petición de Liu de que no se moviera, y amenazó a Randy con que se las vería con él si no devolvía la cartera a su hermano. Entonces, Randy guarda la cartera de Liu en su bolsillo y trata de atacar a Jeff, pero éste, rápidamente se defiende, agarrando y rompiendo la muñeca de Randy, que deja caer la navaja al suelo y grita de dolor. Los chicos que acompañaban a Randy trataron de huir al ver aquello, pero Jeff agarra la navaja y corre tras ellos, alcanzándolos. De un golpe tumba a uno de ellos y lo apuñala en un brazo. El chico se quita la navaja y cae al suelo gritando, mientras Jeff persigue al chico restante, al cual alcanza poco después y comienza a golpearlo con todas sus fuerzas en el estómago, haciendo que el chico vomite todo a medida que cae al suelo. Liu no sabía que decir, y trató de pensar que su hermano había atacado a unos niños malos, pero Jeff sabía que no fue sólo eso, sino que, en su interior, se sentía bien, y no le gustó nada aquella sensación de felicidad, aunque poco a poco fue desapareciendo y no volvió a sentirla en todo el día. Al volver de la escuela, Jeff vió como unos agentes de policía hablaban con su madre, la cual recriminó a Jeff que había atacado a unos niños,y Jeff, avergonzado, admitió la culpa. Cuando los agentes se disponían a llevárselo, Liu apareció de la nada, con un cuchillo de cocina en mano, alegando que Jeff solo quería protegerlo y que el verdadero culpable fue él, siendo Liu quien finalmente fue apresado y condenado a un año de prisión, a pesar de las protestas de Jeff, quien sabía que el único culpable no era su hermano, sino él. Pasan los días, Jeff solo llora en su cuarto de tristeza y culpabilidad, pues sus padres están decepcionados y no hay noticias de Liu. Finalmente, llega el Viernes, y la madre de Jeff le pide que se vista para ir al cumpleaños del hijo de la vecina, pues no puede dejar que la amarga experiencia de Liu ahogue a la familia. Jeff intenta protestar, pero es en vano, así que se viste con unos pantalones negros y una sudadera blanca y baja las escaleras, a regañadientes, y es llevado por su madre al lugar del cumpleaños. Una vez allí, los adultos se quedan hablando sobre sus cosas mientras Jeff se sienta a ver como los invitados juegan a indios y vaqueros con pistolas de agua. Entonces, uno de los niños se acerca a Jeff y le ofrece una pistola y un sombrero, y aunque éste se niega a participar en un juego de críos, finalmente lo convencen y acaba pasándolo bien, olvidándose durante un rato de sus problemas familiares. Cuando mejor lo están pasando, de la nada aparecen Randy y sus dos seguidores, que golpean por la espalda a Jeff, asustando a los otros niños, que corren llorando a buscar a sus respectivos padres. Randy golpea a Jeff, pero éste se defiende muy bien, sujetándolo de las orejas y dándole fuertes cabezazos. Los chicos que acompañaban a Randy sacan pistolas para mantener alejados a los otros niños y los adultos, que contemplaban la escena. Entonces, Randy apuñala a Jeff en el hombro con su navaja y éste, dolorido y lleno de odio, se agacha y le retuerce el tobillo, haciéndolo caer. Uno de los chicos, el de aspecto fuerte, ayuda a Randy sujetando a Jeff del cuello y pateándolo varias veces hasta que éste empieza a toser sangre. La pelea se lleva hacia la cocina, donde Randy rompe una botella de Vodka en la cabeza de Jeff, gritándole y recordándole que por su culpa Liu pasará un año entero en prisión.Entonces, Jeff mira a Randy y se levanta, lleno de odio hacia él. En ese momento algo sucede dentro de Jeff. Su mente se destruye, todo pensamiento racional se ha ido, todo lo que puede hacer es matar, por lo que agarra a Randy y lo tira hacia el suelo, se pone encima de él y lo golpea directamente en el corazón. El brutal golpe hace que el corazón de Randy se pare y éste empieza a jadear mientras intenta tomar aire. Jeff toma un martillo que se encontraba cerca, y golpe tras golpe, acaba con Randy, la sangre brota de su cuerpo, hasta que toma un último aliento, y muere. Todo el mundo está mirando a Jeff ahora. Los padres, los niños llorando, incluso los dos chicos que acompañaban a Randy. A pesar de que se rompen fácilmente con su mirada, deciden apuntar sus armas hacia Jeff. Al verse encañonado, Jeff sube las escaleras del piso, evitando cada uno de los disparos de los chicos, que lo persiguen armados con navajas. Jeff llega a un baño, se encierra en él y, al oír los pasos de sus perseguidores, arranca el estante de la tolla y se dispone a defenderse. Cuando uno de los chicos, el grandote, entra en el baño, trata de apuñalar a Jeff, pero éste lo esquiva y golpea la cara de su atacante con el estante con tanta fuerza que lo deja caer al suelo, matándolo instantáneamente. El último chico era más ágil que el anterior, y evitando los golpes de Jeff, agarró la navaja de su amigo y la usó como distracción para lanzar Jeff contra la pared, haciendo que un recipiente con lejía les cayera a ambos en los ojos. Ambos chicos se separaron y gritaron por el dolor, pero Jeff se secó los ojos como pudo y golpeó la cabeza del chico que quedaba con el estante, el cual, mientras se desangraba en el suelo, sonrió. Jeff preguntó de que reía y el chico respondió de que él estaba cubierto de lejía y alcohol, sacó un mechero y prendió fuego a Jeff, haciendo que el alcohol del Vodka le quemara y que la lejía le blanqueara el rostro. Jeff gritó de dolor y en vano trató de extinguir le fuego de su rostro, corriendo fuera del baño y cayendo por las escaleras. Lo último que vio fue a su madre y los otros padres tratando de apagar las llamas que lo consumían antes de quedar inconsciente. Cando Jeff despertó tenía yeso alrededor de su rostro, no podía ver nada, aunque escuchó a su madre cerca de él hablando con quien según podía oír era un médico. Margaret, la madre de Jeff, le dijo que todos sabían lo ocurrido y que Liu sería puesto en libertad al día siguiente, para alegría de Jeff, que pensó que por fin todo había terminado. Pasó dos semanas hospitalizado, su familia estuvo visitándolo durante ese tiempo, hasta el día en que le quitaron los vendajes y el yeso de su rostro. Al ver el rostro de Jeff, su madre gritó horrorizada, y éste pudo ver el gesto de terror en su hermano y su padre, así que corrió hacia un baño y se miró a un espejo, llevándose las manos a su rostro ante aquella visión. Sus labios se quemaron por completo, dejando visible sus dientes y encías. su rostro tenía un color blanco puro y su pelo castaño se había chamuscado adquiriendo un color negro. Jeff palpó su rostro con sus dedos...se sentía como si fuera cuero. Liu trató de animarle diciéndole que "no estaba tan mal", pero, para sus sorpresa, Jeff respondió entre carcajadas que estaba perfecto y que aquel rostro combinaba a la perfección con él, para sorpresa de sus padres y su hermano. ¿El porqué de aquel comportamiento?, simple, como recordarán,durante la pelea con Randy y sus matones, el ardor de su pecho fué tan fuerte que la cordura, la razón de Jeff se rompió por completo, dejándolo como una máquina de matar demente, sin embargo, eso era algo que sus padres desconocían. Finalmente, Jeff fue dado de alta y llevado a su casa, con la condición médica de que, si sus padres notaban algo extraño en él, volvieran a visitar al médico la semana siguiente. Sin embargo, esa noche, Margaret se despertó sobresaltada por un extraño ruido que provenía del cuarto de baño, y, al ir a comprobar que había ocasionado aquel ruido, hizo un terrible descubrimiento. Allí estaba Jeff, cubierto de sangra y mirándose al espejo. Había tomado un cuchillo carnicero y se había tallado una sonrisa en las mejillas, alegando que le dolía el rostro si lo mantenía sonriente y que así podría sonreír para siempre,además, con la excusa de que sus ojos se le cansaban y se cerraban, impidiéndole ver su rostro, así que se quemó los párpados, dándole a su mirada un terrible aspecto. Margaret retrocedió lentamente, y cuando Jeff le preguntó a dónde iba y porqué no se quedaba a contemplar lo hermoso que era, ésta le respondió que iría a avisar a su padre para poder contemplarlo entre los dos. Entonces, Margaret corrió a la habitación y despertó a su marido suplicándole que cogiera el arma...hasta que vio a Jeff mirándola, parado frente a la puerta de la habitación con el cuchillo de cocina en la mano aún. Jeff miró a su madre y dijo con voz dolida: "Mami, me mentíste." Eso es lo último que dijo Jeff, antes de correr hacia ellos sólo para descuartizarlos. Su hermano Liu se despertó sobresaltado por un ruido. No oyó nada más, por lo que cerró los ojos y trató de volver a dormir. Cuando estaba en la frontera del sueño, tuvo la extraña sensación de que alguien lo estaba observando. Miró hacia arriba, pero antes de poder decir algo, la mano de Jeff cubrió su boca. Poco a poco, Jeff levantó el cuchillo listo para acabar con su hermano pequeño. Liu lucho constantemente para no ser presa de Jeff, pero fue en vano. "Shhhhhhh", dijo Jeff: "Sólo tienes que ir a dormir."
viernes, 4 de octubre de 2013
El caso de Anneliese Michel
Antes de empezar, fieles lectores de la revista online más terrorífica del mundo, quisiera aclarar una pregunta que estoy seguro se han formulado muchos de vosotros: Ay, Zero ¿Porqué ya no subes nada? Quiero aclarar primeramente que, por muy ser oscuro que sea, TAMBIEN TENGO VIDA, y no solo la dedico a Miedo Magazine. Sin ir más lejos, llevo meses embarcado en un proyecto distinto...nada menos que mi primera gran obra literaria seria, basada en el conocido juego de cartas "Magic The Gathering", de moda tanto aquí en España como en América latina entre otros. A parte de eso, quería aprovechar para agradecer a los verdaderos seguidores de ésta revista, ya que a pesar de que durante éstos meses no estuve activo siguieron visitando a diario la página, impacientes de ver otra de mis historias (ya vamos por más de 27.900 visitas). Por último, y para acabar ésta pequeña introducción, quiero agradecer a la editora jefa y pareja de un servidor por seguir dando el visto bueno a que éste proyecto a nivel mundial se lleve acabo. Gracias y que disfruten de la historia.
En 1976, dos sacerdotes católicos fueron juzgados (y declarados culpables) por la muerte de la joven estudiante Anneliese Michel, por la que habían rezado exorcismos durante nueve meses. La chica murió de hambre, y se consideró que los sacerdotes y sus padres fueron negligentes al no llevarla al hospital para ser sedada y alimentaba por suero. Se les condenó a 6 meses de cárcel, con libertad condicional. El caso Klingenberg tuvo resonancia en toda Europa y dio lugar a varios estudios científicos y teológicos, amén de varias películas. Anneliese Michel nació en 1952 y fue educada por sus padres en la fe católica. Con 14 años empezó a tener ataques y sacudidas, y parálisis momentáneas que le impedían controlar su cuerpo. No podía llamar ni a sus padres o a sus tres hermanas. Un neurólogo le diagnosticó epilepsia. El tratamiento médico apenas tenía efecto. En 1970, con 16 años, empezó a tener visiones de caras demoníacas cuando rezaba y luego a escuchar voces que le decían que "estaba condenada" y que "ardería en el infierno". Anneliese ya había asumido un comportamiento cada vez más irascible. Sentía aversión por los objetos sagrados, como los crucifijos. Seguía viendo caras demoníacas, an la gente que la rodeaba, y en los objetos circundantes. Su conducta era cada vez más agresiva: insultaba, pateaba y mordía a los otros miembros de la familia, además de dormir siempre en el suelo, de alimientarse con moscas, arañas, y carbón, llegando a beber su propia orina. En cierta ocasión arrancó la cabeza de un pájaro muerto. Durante dos días permaneció bajo una mesa, ladrando como un perro. Anneliese podía ser oída gritando durante horas por toda la casa, al tiempo que rompía crucifijos, destruía imágenes de Jesucristo y lanzaba rosarios contra las paredes. Ella también cometía actos de automutilación, se arrancaba las ropas y orinaba por la casa con frecuencia. Todo esto fue comentado a los médicos, que no pudieron ayudarla. La primera confirmación no oficial de la posesión fue dada por una vieja mujer que acompañaba a Anneliese en una peregrinación. Ella notó que Anneliese evitaba pasar al lado de cierta imagen de Jesucristo y rechazaba beber agua de una fuente bendita. La vieja mujer también aludía a que Anneliese desprendía un espantoso mal olor. En 1973 sus padres empezaron a buscar un exorcista por diversas parroquias, pero se les decía una y otra vez que era mejor seguir con el tratamiento médico y que no había pruebas claras de que hubiese posesión propiamente dicha, como hablar lenguas extranjeras desconocidas, telepatía o levitación. Finalmente, el 1974, el padre Ernst Alt se convenció de que un exorcismo era necesario, aunque no consiguió permiso del obispo de Wurzburg hasta septiembre de 1975, quien encargó al padre Arnold Renz que ayudase a Ernst Alt. De septiembre de 1975 a julio de 1976 los sacerdotes mantuvieron un par de sesiones semanales de exorcismo con la muchacha (ya de 23 años). Usaban el Ritual Romano (escrito en 1614, con pocas modificaciones desde entonces; es el que se ha usado hasta que Juan Pablo II aprobó un nuevo ritual en 1999; tanto uno como otro consiste simplemente en rezar y gestos inofensivos como mojar con agua bendita y trazar la señal de la cruz). A las sesiones asistían miembros de la familia. Se rezaba por la muchacha que se agitaba y demostraba una fuerza descomunal y golpeaba a todos a su alrededor y rompía objetos religiosos. Varias personas eran necesarias para sujetarla. En las cintas que se escucharon en el juicio (40 cintas grabadas) se oía la voz deformada de la muchacha con varias personalidades que discutían entre ellas sobre qué demonio debía dejar primero a la chica. Anneliese manifestó estar poseída por al menos seis espíritus maléficos diferentes: Lucifer, Belial, Caín, Judas Iscariote, Hitler y Fleischmann, un brujo del siglo XVI. Durante un tiempo, Anneliese pareció mejorar, pudo retomar los estudios e ir a misa. Pero seguía con sus ataques de parálisis y quedándose inconsciente. Entonces dejó de comer durante semanas, y cuando le rezaban las oraciones del exorcismo se ponía a hacer genuflexiones compulsivamente, hasta 600 al día, dañando sus rodillas. Los síntomas de la posesa eran notables: la adopción temporal de posturas extrañas, con su cuerpo totalmente rígido (distonia); el uso de la primera persona del plural -nosotros- para describirse a sí misma; sus pupilas permanecían muy dilatadas, a pesar de no haber estímulo externo alguno para ello; amnesia total o parcial; la aparición de distintas personalidades entre los demonios y espíritus que la habitaban; la insensibilidad de su cuerpo a los golpes y heridas; Anneliese percibía claramente como su cuerpo actuaba independientemente de su propia voluntad (despersonalización); miedo o rechazo de la sexualidad; incontables casos de arrobamientos y éxtasis; parálisis temporal; emisión de insoportables hedores; gritos descomunales; y la pérdida del autocontrol y la invasión del cuerpo y la mente por demonios y espíritus. Hay que destacar la permanencia de estos síntomas a pesar de los tratamientos médicos y en ausencia de cualquier causa médica conocida. Durante el período en el que estuvo sometida al exorcismo, Anneliese relató un sueño que había tenido, en el cual se habría encontrado con la Virgen María, y ella le habría propuesto dos elecciones para su situación: por un lado ser liberada de inmediato del yugo de los demonios, o bien continuar su martirio para así hacer pública la posesión demoníaca de la que era víctima, de manera que todos conociesen que existe un mundo espiritual habitado por demonios, los cuales también actúan en el mundo material. Anneliese habría escogido voluntariamente la segunda opción para dar testimonio con su martirio. De esta forma, su ejemplo como posesa serviría de aviso a toda la humanidad de que el demonio existe y de que nos ronda a todos, y que trabajar por la propia salvación debe ser una meta siempre presente.
Ella afirmaba que muchas personas decían que Dios estaba muerto, que habían perdido la fe, entonces ella, con su ejemplo, les mostraría que el demonio actúa con fuerza entre los hombres. "Sé que hicimos lo correcto porque yo vi el signo de Cristo en sus manos. Ella portaba los signos de la estigmatización, y eso fue una señal de Dios para que fuera exorcizada. Ella murió para salvar a otras almas perdidas, para pagar por sus pecados." Dijo Anna Michel, la madre de Anneliese, en el año 2003. Anneliese se forzaba a a sí misma a ayunar para alejar la influencia demoníaca. Está confirmado que la posesa conocía el momento de su muerte, pues poco antes del deceso afirmó que había llegado el momento de su liberación. El 30 de julio de 1976 pidió la absolución a los sacerdotes y al día siguiente murió de hambre, como testificaron los forenses. El padre Alt fue quien avisó a las autoridades. Una década después de la muerte, el cadáver fue exhumado. Se tomó una foto de ataúd con una zarpa demoníaca posada encima. El cementerio donde está enterrada la mujer se ha convertido en lugar habitual de peregrinación. Incluso se venden postales en las que aparece el firmamento del cementerio con una aparición de la Virgen recortada entre las nubes. Coincidió que en 1974 apareció en EEUU y en Alemania la película de William Friedkins El Exorcista y psiquiatras de toda Europa aseguraban que aumentaban en sus consultas casos de personas con ideas obsesivas. En 1978, durante el juicio, los psiquiatras dijeron que los sacerdotes, al hablarle de posesión, habían dado a Anneliese los contenidos de su comportamiento psicótico (enfermedad mental en la que se creen oír voces), que se había añadido a su vieja epilepsia y que había sido impactada también por sus años de desarrollo sexual. Padres y sacerdotes fueron considerados culpables de negligencia, de no haberla hospitalizado, sedado y alimentado con suero, aunque quedó probado que los últimos años Annaliese se negó a ser hospitalizada. Se les condenó a 6 meses de cárcel por denegar auxilios médicos de manera imprudente a su hija. Una comisión de la Conferencia Episcopal Alemana declararía posteriormente que Anneliese no estaba poseída. El exorcista oficial de la diócesis de Roma, uno de los más veteranos y experimentados del mundo, se refirió a este caso en su libro de 1990 (la primera edición italiana) Habla un exorcista, y aporta más datos que no se suelen mencionar en las actuales reseñas del caso que se han hecho con motivo de la película:Los datos que entonces aparecieron en los periódicos y en otras publicaciones como el libro de Kasper y Lehmann Diaboli, Demoni, Possessione (Queriniana, 1983) hacían sospechar que los dos sacerdotes habían creído con demasiada facilidad que estaban ante un caso de posesión diabólica.A continuación se publicó un libro en el que se estudiaban los hechos en profundidad: Anneliese Michel, de Kaspar Bullinger (Editorial Rughland, Alltotting, 1983). En dicho estudio, en resumen, se disculpaba completamente a los dos exorcistas, se demostraba que tanto la actuación del obispo que había autorizado los exorcismos como la de los sacerdotes había sido seria. Se precisaban las causas de la muerte de la muchacha, independientes del sacramental administrado. En todo caso el episodio contribuyó a desalentar a los sacerdotes de aceptar el cargo de exorcistas.
viernes, 3 de mayo de 2013
Smile dog
Pues sí, fieles lectores de Miedo Magazine hace un tiempo descubrí en internet que la leyenda de una imagen maldita se había comprobado como real, así que decidí yo mismo investigar sobre dicha imagen, conocida como Smile dog, la cual se encontraba originalmente en formato .jpg, y hablándolo hace unos días con mi chica y colaboradora decidí sacarlo a la luz. El día que conocí a Mary E., un día de verano de 2007, realmente terminé hablando con una puerta; bueno, más que hablar con una puerta, escuché los sollozos y las plegarias que venían del otro lado de esa puerta. Hablé con Terence, el esposo de Mary durante 15 largos años. Mary aceptó verme porque a mi edad era imposible que trabajara para algún periódico y en realidad, yo no parecía otra cosa que un estudiante obsesionado con algunos temas, ocupado en su carrera y -si todo salía de acuerdo al plan- esperanzado en escribir algunas piezas de ficción, en algún momento; y eso era todo lo que yo era.
Obtuve la dirección de su casa y acordé visitarlos en un fin de semana en el que yo estaría en Chicago visitando a una tía. Terence me recibió, Mary se había encerrado en su habitación. Acampamos junto a la puerta durante media hora. Terence intentó calmarla, convencerla de que saliera, pero fue inútil. Me entretuve tomando notas desde el banquillo en el que el marido me instaló. No quise dar la entrevista por perdida y traté de escuchar la discusión, captar algún dato. No logré entender mucho de lo que Mary dijo, estaba histérica y no paraba de repetir algunas cosas sobre sus pesadillas.
Tras varios intentos, Terence tiró la toalla y se disculpó conmigo. Abandoné la casa un tanto desanimado, pero logré convencerme de que aquello no era para tanto, después de todo, esto era un pasatiempo y nada más. Además, si Mary nunca lograba salir de su cuarto, tenía que haber alguien más. Mary era la administradora de un pequeño foro electrónico de anuncios (un BBS), con base en Chicago, en 1992, cuando tropezó con smiledog.jpg y su vida cambió para siempre. Tenía apenas cinco meses de casada cuando pasó a formar parte de los cuatrocientos usuarios que, se estima, abrieron el hipervínculo; ella, sin embargo, es la única que ha hablado abiertamente sobre la experiencia. El resto han permanecido en el anonimato o quizá han muerto. Fue en 2005, cuando apenas cursaba la preparatoria, que smiledog.jpg atrajo mi atención por mi creciente interés en los fenómenos surgidos en internet; Mary solía ser la víctima que se citaba para darle credibilidad a un fenómeno que también llegó a denominarse como smile.dog. Lo que más me atraía era el absoluto silencio en internet sobre la cuestión, la gente familiarizada con los rumores y dispuesta a hablar sobre ellos los consideraba apenas un Hoax, pues incluso dedicando algunas horas a la tarea, es imposible encontrar la imagen. Ciertamente, existen muchas fotos manipuladas con la finalidad de hacerse pasar por la original y es eso lo que uno va a encontrar en los primeros intentos con cualquier buscador.A la imagen original se le atribuyen efectos colaterales muy significativos: ansiedad aguda, delirio y en algunos casos, epilepsia. Creo que ese es el principal motivo de que el archivo sea apenas una sombra, un fantasma que suele mencionarse de vez en cuando. ¿La censura del tópico se apoya en el escepticismo o en el miedo? Ni smile.jpg, ni smile.dog son mencionados en Wikipedia aunque virales más escandalosos como goatse (hello.jpg) o 2girls1cup, cuentan con su propia entrada; así mismo, cualquier intento de subir una contribución referente a smiledog.jpg, es sistemáticamente eliminada por cualquiera de los múltiples administradores de la enciclopedia en línea.Al parecer, ya se hablaba de smiledog.jpg en los remotos tiempos de usenet, e incluso existe una historia muy persistente sobre un hacker que en 2002, inundó los foros de sátira y humor de Something Awful con la imagen, volviendo epilépticos a casi la mitad de su público. Se cuenta también, que para finales de la década de los noventa, una cadena circuló vía eMail con el asunto: “SONRÍE, DIOS TE AMA!”. Sin importar los altos márgenes de exposición que estos eventos supondrían, pocas personas admiten haber tenido contacto con el archivo y hasta ahora, ninguna página o vínculo convincente ha sido descubierto. Aquellos que claman haber visto smiledog.jpg, suelen alardear agregando que en el momento en que lo vieron estaban muy ocupados como para guardar una copia en su disco duro. De cualquier modo, las descripciones de las presumibles víctimas suelen tener algunos puntos de coincidencia: un perro (cuando se especifica su raza, un husky siberiano), iluminado por el flash de la cámara en una habitación en penumbras; el único detalle que se distingue en la imagen es una mano que surge desde la penumbra y usualmente, no parece hacer nada más que “posar”, hacia el margen izquierdo. Por supuesto, el enfoque de la imagen es el perro (o la criatura similar a un perro, como también suelen llamarlo): el animal muestra una par de filas de enormes, blancos y afilados dientes, con un gesto que casi parece humano. Se suele agregar que la imagen se ha quedado dentro de la cabeza del espectador y que conforme se repite, vuelve en momentos de distracción durante el día, esta va envolviendo la mente, hasta el punto en el que la imposibilidad de pensar en otra cosa se confunde con la sensación de no poder mirar hacia otra parte y la imagen comienza despertar impresiones en los otros sentidos.
Estos –por llamarlos así- episodios, parecen estar relacionados con los diagnósticos de epilepsia y también con la aparición de pesadillas, nítidas y paulatinamente más inquietantes. Después de que la condición empeora, el testigo suele terminar medicado y esto, al menos en algunos casos, suele mitigar el proceso. Supongo que el tratamiento que Mary E. tomaba, no fue parte de esos casos. Después de regresar de Chicago, me dediqué a enviar mensajes de solicitud a varios grupos de noticias, foros, sitios y listas de correo, esperando encontrar el nombre de algún supuesto testigo de smiledog.jpg que sintiese la necesidad de dar su testimonio. Pasó demasiado tiempo sin ninguna respuesta y en algún momento, mi curiosidad comenzó a apagarse: me encontraba camino a exámenes finales. Mary me envió un mail, a principios de Marzo de 2008:
Para: stg@****.com De: enherM@****.net Asunto: La entrevista del año pasado Todavía tengo mucha vergüenza por el modo como te traté cuando me visitaste. Espero comprendas que no tuviste nada que ver con esto, fue por mis problemas… creo que hubiera podido ser más amable y espero que me perdones. Tenia mucho miedo. Me siento acosada. He vivido así durante 15 años. El perro viene a mí en mis sueños, cada noche. Se que parece mentira, pero es cierto. Hay algo, un color, algo que hace que las pesadillas que tengo no se parezcan a ningún sueño que hubiera tenido antes… ya no recuerdo tanto los sueños que tuve antes. En mis sueños, nunca me muevo. Nunca hablo. Simplemente estoy mirando la escena de esa foto horrible, veo la mano, veo el perro y el perro habla. He pensado qué hacer durante mucho tiempo… he tenido mucho tiempo para pensarlo. Me imagino que se lo hubiera podido enseñar a algún compañero, a algún extraño, incluso a Terence aunque la idea no me gustara. Cada noche durante quince años, smile.dog ha venido a mis sueños y me ha exigido que difunda la palabra palabra y entonces, si el perro cumple con su palabra palabra, me dejara en paz. Lo que me detiene es pensar en lo que haría si me miente y si no la cumple. ¿Y si todo se pone peor después de que lo obedezca, entonces que? Así que nunca le he hecho caso. Durante 15 años mantuve el diskette escondido entre mis cosas. Todas las noches viene y me exige que difunda su palabra palabra. Pero yo he aguantado. Muchos de mis amigos del foro, los que vieron el archivo, dejaron de postear y luego se mataron. Otros simplemente desaparecieron y no supe más de ellos. Son los que mas me preocupan ¿que decidieron? ¿le hicieron caso? Perdoname pero cuando hablaste con mi esposo y acordaron una cita yo sentia que al fin me iba a volver loca. Había decidido darte el diskette. Ya no me importaba si el perro estaba mintiendo o no, quería que todo terminara, como fuera. Tu eres un extraño, alguien de quien no tengo idea de su vida y con la que no me siento obligada a nada. Por eso pensé que sería mas fácil, dártelo para tu investigación y que no me importara que fuera a pasar contigo. Pero antes de que llegaras me vi en el espejo y me di cuenta de lo que estaba haciendo: estaba apunto de arruinar tu vida para siempre. No pude soportarlo, todavía no puedo. Tengo mucha vergüenza de lo que estuve a punto de hacerte y todo lo que espero es que esta advertencia haga que recapacites y dejes de buscar el archivo. Porque puede que te encuentres con alguien mas débil o más inconciente y no dude en obedecer sus palabras las palabras. Todavia estas a tiempo de detenerte. Sinceramente, Mary E.
Terence me llamó unos días después, estaba en la ciudad y quería verme, lo cité en un café. Mary se había suicidado. Después de cremarla, había decidido revisar sus cosas, sus cuentas de correo y su ordenador. Fue hasta que me contó que había dado con el email que su esposa me mandó, que me di cuenta del verdadero estado en el que se encontraba: era poco lo que quedaba del carácter afable y seguro con el que me había encontrado el año pasado. Me pidió que hiciera caso de lo que su esposa me había advertido. Había encontrado el diskette, etiquetado simplemente como dog, en una estantería, en medio de un libro. Lo había roto y le había prendido fuego hasta volverlo nada más que un pedazo de plástico negro y retorcido.—Silbó —me dijo. Noté su rostro palidecer mientras intentaba tragar saliva y luchaba por explicarme, por encontrar las palabras correctas para explicarme— la cosa silbó, la cosa… —trató de disimular el tono de su voz el temblor de sus manos, dándole un trago a su taza de café:— …la cosa aulló cuando se estaba quemando… —Noté el cambio en su cara, conforme se daba cuenta de lo que me estaba diciendo— como, como si fuera un animal, vivo. Me conmovió, quizá demasiado. Tengo que admitir que no supe como manejar mi encuentro con Terence. Si esto era una broma, era una muy buena. Pensaba, para calmarme, que todo era un engaño. Parecían una pareja seria, pero hey, quién sabe, quizá sólo se habían estado divirtiendo. Luego encontré el obituario de Mary e incluso, encontré una pequeña nota que cubría su muerte en la sección policíaca de un tablón de noticias de Chicago. Estaba muerta, al parecer, aunque ni la nota ni el obituario decían nada acerca de un suicidio. Decidí abandonar definitivamente, mi pasatiempo, sobre todo porque estaba por finalizar el semestre y tenía que concentrarme en los exámenes. El mundo tiene formas extrañas de ponernos a prueba. Casi después de un año completo de que viera al esposo de Mary, recibí otro mail:Para: stg@****.com De: elzahir82@*******.com Hola: Encontré tu correo electrónico en una lista de correo. Tu perfil decía que estabas buscando a smiledog. Yo la vi y no es tan mala como todo el mundo dice. La adjunto. Hay que difundir la palabra palabras. La verdadera imagen no la pondré(no se si sea la verdadera imagen.)
El fin del mensaje todavía me da escalofríos. Mi cliente de Mail mostraba un archivo adjunto. Su nombre, como era de esperarse, era smiledog.jpg. Consideré si bajarlo o no. Era muy probable que fuese falso, todo lo que había pasado no volvía más probable otro resultado; además, aún no estaba completamente convencido de los dichosos poderes de un simple fichero. El caso de Mary E. me había sacudido, claro, pero, ¿no era una paciente psiquiátrica de cualquier forma? Además, ¿Cómo es que una simple imagen podría hacer lo que se supone que esta hace? ¿Qué clase de criatura es capaz de romper la mente de un ser humano usando como único medio, sus ojos? Por otro lado, no todo podía ser una mentira, algo tenía que existir del otro lado de la leyenda. Si descargaba la imagen, si la miraba, si al final de todo resultaba que Mary se encontraba en lo correcto, si smile.dog venía a mí en mis sueños a exigirme que difundiera su palabra, ¿qué haría entonces, viviría como lo hizo Mary, luchando con todas mis fuerzas durante el resto de mi vida, para no rendirme ante las ordenes de la criatura, hasta finalmente sucumbir a mi propia muerte o mi propia locura? Y si elegía el otro camino, ¿a quién le cargaría algo como esto? En mi intención original, que era escribir un artículo corto sobre smiledog.jpg, había pensado que podía anexar la imagen como evidencia, pero en esos momentos no esperaba que cualquiera que leyera el artículo, cualquier interesado, terminara afectado. Asumiendo que el archivo adjunto en el mail, fuera genuino, ¿sería lo suficientemente malicioso como para salvarme a mí mismo de esta forma?. Como fuera, adjunto la imagen junto a la entrada, pero no me hago responsable de lo que les pase. Felices pesadillas.IMAGEN: http://s3.amazonaws.com/rapgenius/smiledogjpg.jpg
martes, 30 de abril de 2013
Promesa eterna
“Papi, no te mueras papi” repiten sus palabras en mi memoria…
“papi, no te mueras papi” Lo decía incansablemente, una y otra vez… como si fuese una retahíla…“papi, no te mueras papi” había lágrimas en sus ojos, dolor en su mirada, suplica impregnada en cada sílaba…“papi, no te mueras papi” y todo ocurrió 200 años atrás…en Mildesbrough, Inglaterra.Me encontraba enfermo y con mucha fiebre, deliraba, casi no podía mantener los ojos abiertos, no comía…y si lo hacía terminaba por vomitar, había adelgazado mucho, en pocas palabras…me moría. Mi familia había quedado reducida a solo dos miembros: Seth, mi pequeño… mi hijo, de apenas seis años, y yo…Donovan. Mi amada esposa desgraciadamente había fallecido al traer al mundo a nuestro primogénito.
Janet, nuestra vecina, venia algunas veces al día para saber como estaba, solía ponerme compresas de agua fría y medicarme con cuanto medicamento conociera, vivíamos a las afueras de Mildesbrough, alejados por días de un médico para que me atendiera.Recuerdo que estábamos a mediados de Julio, era de noche y mi salud empeoraba cada vez más… mi respiración era entrecorada y me costaba tomar aire pero entre tanta gravedad aun podía escuchar la voz de mi hijo pidiéndome que me quedara a su lado.
"papi, no te mueras papi" Lloraba y me hablaba entre sus sollozos... y contra mi voluntad no podía hacer nada, parecía sumergido en un sueño, mis parpados pesaban apenas podía abrirlos, las palabras se ahogaban en mi garganta convirtiéndose en algo imposible de entender para mi hijo. "No me vallas a dejar… prometiste que estarías para siempre a mi lado, no me puedes dejar, papi" Pero, entre tanta confusión, me pareció escuchar la voz de un adulto, no la reconocí… y me pregunté quien sería ese desconocido que había entrado en mi casa sin pedir permiso.
No llores más, niño, que la enfermedad de tu padre tiene solución.
Eh, ¿Quién es usted?
Shhh, soy alguien muy bueno que quiere ayudar a tu papi…
Enserio… ¡¡entonces ayúdelo!!
¿Ayudarme?, como podría ayudarme aquel hombre… ¿acaso era médico?, quizás Janet había logrado que su esposo fuera por uno a la ciudad… pero eso no podía ser, el no se encontraba… entonces ¿Cómo se había enterado de mi enfermedad?
Si... lo voy a ayudar… pero eso tiene un pequeño precio, ¿podrías pagarlo?
Pre… precio… le daremos todo lo que podamos, verá que cuando mi papi se recupere le dará todo lo que pida…
lo que yo quiero no es dinero
¿En..entonces que desea, señor?
Algo más valioso que lo material que poseas.
Eh… no tenemos nada más valioso, señor
Mi hijo se entristeció al decir aquello, ¿algo más valioso que lo material?, era muy pequeño como para comprender eso, ¿más valioso?, ¿acaso se refería a nuestra vida? ¿mi vida… o la de mi hijo?, no… que se valla, quería decírselo pero no pude…. Estaba demasiado débil…
Claro que lo tienes pequeño, y si me lo das tu padre se recuperará enseguida.
Si dice que lo tengo, entonces tómelo, es suyo, pero haga que mi papi se sienta mejor..
Eso es todo lo que quería escuchar, niño
Escuche que sus pasos se acercaban a mi lecho de convaleciente y sentí como se detenía cerca de donde estaba mi hijo.
Eh… espere...¿qué hace señor?…
¿Qué hace? ¿Que le hace a mi hijo?…
Shhh solo relájate, que esto no dolerá demasiado…
¿Dolerle? ¿Qué le estaba haciendo ese hombre a mi hijo?. Escuche algunos sonidos ahogados… me estaba desesperando.. ¿Que sucedía?… haciendo un esfuerzo sobre humano logré abrir un poco los ojos… no me agrado lo que vi.Un hombre vestido con lujosas vestimentas de pelo oscuros y largo, tanto que le cubrían el rostro, estaba cargando a Seth en brazos, su cabeza estaba inclinada hacia el cuello de mi hijo… él hacia gestos de dolor… mientras apretaba fuertemente sus ojitos…Quise gritar que lo dejará, levantarme y quitárselo de las manos pero solo pude levantar un brazo en protesta de lo que le hacia a mi hijo. Pasados unos minutos que a mi parecer fueron eternos… ese hombre soltó el cuello de mi hijo; su respiración era muy débil y podía ver como su pecho se movía... pero estaba vivo… sus ojitos se abrieron y me miraron… me sonrió… después desvió su mirada y miro al hombre… esperando que cumpliera con su palabra…El levantó una ceja y su gesto parecía una mezcla entre sorprendido e indignado, soltó con cuidado el cuerpo de mi hijo en una silla próxima a la cama, se acercó a mi con una sonrisa burlona entre sus labios…
Tu hijo quiere que te recuperes… ya pago el precio… así que no me mires de esa manera ya que vas a “vivir”, solo un “poco” más… jajajajaja
Sentí que sus palabras llevaban ironía y sarcasmo, y no entendía por que, mi mente, estaba fallando y ya veía borroso, “no moriré… siempre estaré aquí” fue el último pensamiento coherente que tuve; me agarró del cuello del camisón que tenía puesto y me medio incorporó sin gran esfuerzo, parecía un muñeco entre sus manos, lo ultimo que recuerdo antes de caer inconsciente son sus ojos cafés claros y… dos colmillos sumamente grandes, demasiado como para pertenecer a un humano, en su boca. Cuando desperté no sentía más dolor, estaba desorientado y los recuerdos venían a mi como imágenes, solo una vela iluminaba la estancia, pero aun así mis ojos se fueron adaptando a la oscuridad... me sorprendí, pues estaba mejor y parecía como si nunca hubiera estado al borde de la muerte.Me levanté de la cama, mis pies descalzos se desplazaron sobre la fría madera, pero aún así no lo sentí y tampoco le presté atención en ese momento, me dirigí a la habitación de mi hijo.Estaba recostado en su cama, sus brazos sobre su pecho, nunca me gustó esa postura, ya que cada vez que hacía eso solía tener pesadillas; sonreí, se pondría muy feliz cuando me viera recuperado…"no moriré… siempre estaré aquí…" le susurré, quería que me escuchara, pero no quería despertarlo.
Al fin despertaste… que bien, tu cena te espera…
Eh, ¿mi cena?
No me había dado cuenta de su presencia hasta en el momento en que habló.Cena. Como si esa palabra fuese mágica, un hambre atroz me invadió. Me pasó una copa con vino tinto, o al menos eso pensé, la bebí…y un sabor metálico recorrió mi garganta… pero en vez de parecerme desagradable cada célula de mi cuerpo pareció gritar por más en el momento en que bebí la ultima gota. Mis ojos buscaron con desesperación más alimento y él muy amablemente me condujo donde había… Janet… sus ojos lloraron y sus labios me suplicaron por que no le hiciera daño…pero mi sentido del oído pareció desaparecer en ese momento, solo lograba percibir el latido desmesurado de su corazón… y eso era música para mi…arte, una melodía digna de escuchar… Al acabar pensé en mi hijo y me dirigí a verlo… se encontraba exactamente igual que como lo había visto… y eso no estaba bien, él siempre solía moverse en sueños.Me acerque lentamente hacia su cama y entonces me di cuenta…no respiraba…Estaba muerto.Y mi alma murió con él. Enfurecí… temblaba de ira…grité, una y muchas veces más, pero el no despertó… se veía tan pacífico, tan tierno, mi hijo… tan lindo.Mi conciencia reclamaba venganza… pero no me deje llevar, sabía que mis fuerzas eran inútiles en ese momento... así que solo deje pasar el tiempo… mucho tiempo.Cuando el momento de obtener la venganza llego no la disfruté demasiado…Ya que al decapitar a mi creador, mi maestro, a mi compañero de eternidad… el asesino de mi hijo… él… sonrió… yo quería que sufriera, pero me sonrió… y lo odié tanto como me odio a mi mismo…Ahora vivo en Los Ángeles, Estados Unidos...dos sonrisas se conservan intactas entre mis recuerdos…una de esperanza, ilusión, cariño y amor.La otra de agradecimiento, perdón, disculpa, y amor.En las dos había amor, cada uno a su manera, mi pequeño Seth me amaba como se ama a un padre, y Lewis como se ama a un hermano, y aunque me cueste admitirlo llegue a apreciarlo un poco, y a día de hoy ninguna de las dos heridas sana.Aun permanezco, intacto en el tiempo, atado a la promesa de no morir…mi salvación… su condena… mi vida… su muerte… mi eternidad… su eternidad en mi memoria…sus cabellos castaños imposibles de peinar, sus ojitos almendrados, su tierna sonrisa, su dulce voz… su eterna inocencia plasmada para siempre en mis más bellos recuerdos, son mi mayor tesoro y a la vez mi peor tormento.“papi, no te mueras papi”…y sigo aquí… .
domingo, 28 de abril de 2013
La presencia nocturna
Hoy es 28, es un día muy especial que aunque las circunstancias no me permiten celebrar como me gustaría, al menos quiero dedicar ésta historia a esa persona sin la cual todo ésto no sería posible. Está basada en una experiencia real,espero que la disfruten. Gracias y felices pesadillas. Hace varios años, en un pequeño pueblo perdido de la sierra norte de Asturias, una pequeña familia compuesta por tres miembros: Pablo, su esposa y su hija de apenas 6 años se mudaron a vivir a una humilde cabaña junto al bosque. Pablo trabajaba de noche,por lo que su esposa se quedaba a cuidar de la pequeña durante las horas nocturnas. Una noche, mientras terminaba de recoger los restos de la cena, le pareció oír un ruido que provenía del exterior. Se asomó a la ventana de la cocina, pero debido a la oscuridad no pudo distinguir nada, así que pensó que se trataba del viento y continuó con su tarea...hasta que algo de fuera llamó su atención. Levantó la cabeza y pudo distinguir unos brillantes ojos entre los árboles, pero pronto los perdió de vista, así que se tranquilizó a sí misma diciéndose que probablemente se trataría de un perro salvaje,o quizá algún pájaro nocturno, por ejemplo, un búho. Aun así no conseguía tranquilizarse, y decidió subir a la habitación de su hija, para comprobar que estaba bien. En efecto, al abrir la puerta con cuidado pudo ver que su pequeña hija dormía plácidamente acurrucada en su cama, y sonreía, lo cual hizo pensar a su madre que estaba teniendo un buen sueño. Al bajar, decidió tranquilizarse viendo un poco el televisor, pero cuando se dirigió al salón, se percató de que, desde una esquina de la ventana, era vigilada por un rostro espeluznante,pues aunque parecía humano, tenía unos grandes y brillantes ojos y unos largos, fuertes y afilados dientes. La mujer salió corriendo a buscar una linterna, abrió la ventana y se asomó al exterior, pero allí no había nada ni nadie...lo que quisiera que hubiera sido aquella cosa, ya se había ido. Cuando Pablo llegó, su mujer lo abrazó, asustada, y le dijo lo que había vivido, entonces éste agarró una linterna salió de la casa y rodeo el jardín, ala búsqueda de lo que fuera que hubiera visto su mujer, pero tampoco encontró nada, así que le dijo a ésta que se acostara, pues debía estar cansada y era tarde. a la mañana siguiente, Pablo decidió salir a echar un vistazo en el bosque cercano a su lugar de residencia, pero no encontró indicios de que allí hubiera ninguna criatura fuera de la común. Esa misma noche, cuando Pablo volvió a irse a trabajar, su mujer acostó a la pequeña, y enseguida comenzó de nuevo a hacer sus tareas, aunque cada poco tiempo miraba por la ventana para comprobar que todo estaba en orden en el exterior. Cuando terminó sus tareas, se dispuso a acostarse, pero, al entrar en su habitación, la criatura se encontraba allí, tras la ventana, observándola con sus inquietantes ojos. ¿Cómo había llegado ahí arriba? Rápidamente, la mujer corrió hasta la habitación de su hija, cerró la ventana a cal y canto y la puerta también, apagó las luces pensando en que así estaría en igualdad de condiciones que la criatura y quedó mirando hacia la ventana...donde de repente volvió a aparecer la criatura, solo que ésa vez tenía sus garras que parecían manos humanas pegadas al cristal, y se apoyaba sobre sus patas traseras. La mujer levantó a su hija de la cama, corrió las cortinas, agarró su móvil y llamó rápidamente a la policía local. Cuando Pablo volvió a casa, se asustó al ver un coche patrulla aparcado frente a su puerta, y enseguida preguntó qué pasaba. Los agentes le explicaron que habían recibido la llamada de su mujer y habían registrado la casa y los alrededores, pero no habían encontrado nada ni nadie que se pareciera a la criatura que ella les había descrito. Entonces, Pablo se disculpó con los agentes por las molestias, y una vez que se fueron, trató de tranquilizar a su mujer y decirle que todo aquello era producto de su imaginación, pero sólo consiguió que esta se enfadara con él porque no la creía y se fuera,llorando. La noche siguiente nevó, y Pablo pidió a Luis, un viejo amigo suyo, que se quedara en su casa para hacer compañía a su mujer durante su ausencia, y éste llegó poco antes de que Pablo se fuera a trabajar. Pablo contó a Luis la historia de su mujer y le dijo que la cuidara y le avisara si veía algo extraño. Una vez se despidió de su mujer y su amigo, Pablo se dirigió a su coche. La noche hacía que el lugar, situado en la sierra, fuera muy oscuro y Pablo necesitaba una linterna para poder ver con claridad. No vio nada fuera de lo común mientras se dirigía al coche. Se sentó frente al volante, se puso su cinturón de seguridad y puso el motor en marcha. Pero entonces se detuvo, y se dio cuenta de que el espejo retrovisor estaba torcido, así que, con la palanca interna comenzó a cambiar la posición del retrovisor...y cuando consiguió enderezarlo...pudo distinguir como una criatura peluda de ojos amarillos le observaba amenazante desde DETRÁS del vehículo. Pablo dio un grito ahogado, se quitó el cinturón, abrió la puerta, encendió la linterna y apuntó hacia la parte trasera del coche...pero nada. Rápidamente, Pablo volvió al a casa, entró en ella a todo correr y agarró de su armario un rifle que usaba en su época de cazador, alertó a Luis para que lo acompañara, cerraron la puerta por dentro a cal y canto y rodearon la casa con las linternas y armados con el rifle, descubriendo en la parte trasera lo que parecían unas huellas de sangre plasmadas sobre la blanca nieve que parecían más de bestia que de humano. Además, Pablo descubrió que aquellas huellas venían del saliente que daba a la ventana de su dormitorio y el de su hija. Pero entre las huellas del saliente y las del suelo había una distancia de más de 7 metros...¿Qué clase de ser podría hacer una cosa así? Durante 3 meses, Pablo y Luis investigaron los alrededores de la casa, y una noche descubrieron las mismas huellas que había junto a la casa, y las siguieron...pero terminaron por llevarlos hacia una cabaña abandonada en mitad del bosque. Llamaron, pero no contesto nadie, así que avisaron a la policía y preguntaron por el habitante de aquella cabaña. Descubrieron que quien vivía allí no era otro que un viejo mecánico solitario y gruñón, que apenas hablaba con los del pueblo, así que a Pablo se le ocurrió pasarse por el taller del pueblo con la excusa de ir a reparar una rueda. Cuando el encargado cogió la rueda, se volvió al taller y gritó "¡Eh,Jorge, tienes trabajo!" y tanto Pablo como Luis pudieron observar como un hombre mayor, de unos 70 años, delgado y de unos 1,93 metros de altura salió de entre las sombras, agarró la rueda con un brazo y volvió a una esquina, como si pretendiera que no le vieran. Pero antes de que se fuera, Pablo pudo ver que la mirada de aquel anciano desprendía terror, pues tenía unos inquietantes ojos amarillos que helaban la sangre cuando te miraban. Una vez salieron del taller, Luis comentó que al menos ya sabían que el anciano y dueño de la cabaña del bosque se llamaba Jorge y que posiblemente no supiera nada de la criatura. Las apariciones de la criatura cesaron durante los 3 días posteriores a la visita de Pablo al taller, al cabo de los cuales un agente de policía se presentó en casa de Pablo y le dijo que Jorge, el mecánico, había muerto hacía 3 días, y que habían descubierto algo en su casa que quizá podría interesarle, así que Pablo acompañó al agente hasta la cabaña del difunto Jorge, donde descubrió una habitación vacía, construída con planchas de acero muy resistentes y en la cual se encontraban 4 grandes cadenas con grilletes que las unían a la pared. Los grilletes eran enormes y el agente explicó que tal vez Jorge guardaba allí a un animal muy grande, muy fuerte y muy peligroso, pero cuando Pablo salió de aquel lugar, sabía perfectamente que tanto él como los agentes de policía pensaban lo mismo, pero nadie se atrevía a decirlo...y esque Jorge no era un anciano normal...era un hombre lobo.

