Si, fieles lectores de Miedo Magazine, como prometí y después de varios meses de sequía, aquí está la primera (y espero que no la última) entrega de una sección que llamaré "Duelos Creepy" y que reunirá a los más conocidos personajes de los creepypastas de Internet. La noche de hoy es una lluviosa noche de viento a mediados de Febrero, la misma clase de noche en la que, Jenny Harker, una joven adolescente que acababa de salir de su trabajo a media jornada como camarera en un McDonalds de la ciudad, corría apresurádamente entre calles y callejones, con claro gesto de terror en su rostro, y es que, muy de cerca, una horrenda silueta le pisaba los talones incansablemente. Su perseguidor, de edad joven, pelo oscuro y largo, vestía una sudadera blanca ensangrentada, y unos pantalones vaqueros oscuros. Llevaba en sus manos un enorme cuchillo carnicero, el cual blandía en el aire con suma facilidad, como si lo llevara haciendo mucho tiempo. Mientras huía, Jenny se volvió a mirar a su perseguidor, el cual clavó sus ojos de psicópata demente en los de da la joven, que gritó horrorizada. Al oír el grito de su víctima, el alma del agresor sintió un profundo placer, siendo inevitable que éste dejara escapar una sonrisa en su pálido rostro. Sonrisa que, bañada en sangre, cruzaba el rostro de éste de lado a lado. -No corras, jovencita, detende de una vez. Solo quiero ayudarte, te veo cansada y pienso que ya es hora de que vayas a dormir-. Éste sujeto no es otro que el conocido asesino Jeff "The Killer", el cual lleva varios días rondando por la ciudad en busca de víctimas, evitando constántemente los intentos de la policía local para capturarle. Había puesto sus ojos en Jenny desde hacía varios minutos, pero la joven se las había apañado hasta ahora para evitar que la alcanzara, sin embargo, sus piernas comenzaban a fallar y Jeff no parecía mostrar signos de agotamiento en ningún momento. Desesperada, Jenny toma aliento y corre hasta llegar a las afueras de la ciudad, adentrándose en un oscuro bosque cercano. Jenny trata de despistar a Jeff entre los árboles, sin darse cuenta de que en uno de ellos hay clavado un papel viejo escrito a mano en el que se lee PELIGRO:ZONA PROHIBIDA, seguido de un símbolo extraño formado por un círculo atravesado por dos líneas en diagonal en forma de "X". Al pasar junto a aquella nota, Jeff se detiene y se acerca a mirarla. Su desquiciada mente le previene de que conoce ése símbolo, pero no consigue recordar porqué. Segundos más tarde, recuerda porqué se encuentra allí y, aunque está desorientado por la oscuridad, continúa corriendo por el bosque, tratando de localizar a su víctima. Cuando Jenny se vuelve y descubre que Jeff ya no la sigue, se detiene, agotada. La chica mira a su alrededor y descubre que se encuentra sola, y que no sabe dónde está. Jenny camina durante varios minutos por el bosque, cada vez más perdida e inquieta, cuando a su espalda comienza a sentir una presencia acechándola. Temblando ante la idea de que Jeff la haya encontrado finalmente, la joven empieza a correr en línea recta, más preocupada de dejar atrás a Jeff que de salir de allí. Sin embargo, por más que la chica corre, la presencia no desaparece, y finalmente, Jenny se siente acorralada. Sin poder evitar llorar, Jenny continúa su huida, pero la oscuridad y las lágrimas que cubren sus ojos no son de ayuda y finalmente tropieza con una raíz que sobresale del suelo, cayendo con fuerza sobre la tierra mojada, sintiendo como su tobillo se rompe debido a la mala caída. Jenny se retuerce de dolor, sujetándose su tobillo, pero, al sentir más cerca que antes la presencia a su espalda, el dolor se transforma en desesperación y rabia, y la chica hace un esfuerzo enorme por avanzar, aunque sea arrastrándose, solo para mirar por encima de su hombro y descubrir como una criatura alta, delgada y vestida de traje negro se acerca cada vez más a ella. Al principio se siente alivida, pues piensa que se trata de un adulto que ha venido a ayudarla, pero su alivio se torna en terror cuando la criatura acerca su pálida cabeza, la cual no tiene rostro alguno, y sujeta su cuerpo con dos grandes manos de largos dedos. Jeff, que continúa la búsqueda de Jenny, escucha en la lejanía el grito desgarrador de la joven, y su alma se parte en pedazos por la ira. Jeff corre rápidamente hacia el lugar de donde provenía el grito, sólo para descubrir la ropa destrozada de Jenny bañada en sangre. Jeff siente que le hierve la sangre y patea la ropa hecha harapos de la joven. Era SU presa ¿Quién había osado arrebatársela? Entonces, Jeff siente que alguien lo vigila, se vuelve, pero sus ojos cansados no consiguen ver nada en la oscuridad. Sin embargo, en su piel siente que alguien lo vigila, y sabe que conoce a ese alguien. De pronto, Jeff escucha un crujido de madera al romperse a su espalda, y rápidamente se vuelve con una certera puñalada que se clava en lo que parece ser un tronco de árbol...al menos, hasta que éste se desvanece ante la mirada de Jeff. Cuando éste mira a su espalda, distingue entre los árboles a un viejo conocido...el ente maligno conocido como Slenderman. Jeff aprieta con fuerza su cuchillo y mira hacia Slenderman, que lo observa en la distancia, impasible, como siempre, y siente como su cuerpo se tensa y su desquiciado cerebro envía a cada uno de sus músculos el impúlso de saltar sobre el cuerpo de Slender. -Tú, tio raro...¿Tú eres el que ha hecho ésto? No consiento que nadie se burle de Jeff...- Grita Jeff a pleno pulmón, sin embargo, Slenderman no se inmuta, y continúa observándolo en la distancia, impasible e inamovible. Furioso, Jeff se avalanza sobre Slenderman, pero a pocos metros de éste, siente un terrible dolor en su hombro derecho, y cae de rodillas al suelo. Cuando Jeff se lleva la mano al hombro, siente algo similar a una estaca larga atravesándolo, y además, se percata de que está húmedo, y al mirarse la mano descubre que ésta esta ensangrentada. Jeff levanta la mirada hacia Slenderman, el cuál, aun a metros de distancia, ha conseguido herirlo usando uno de los tentáculos que le salen de la espalda. La mente de Jeff se inunda entonces de numerosos recuerdos, en los que se ve a sí mismo en aquel fatídico día en el que fue agredido por los mismos chicos que le desfiguraron su rostro. Una agradable sensación inunda el corazón del asesino, quien sonríe, agarra el tentáculo que lo hirió y, con fuerza y rabia, clava su cuchillo en el tentáculo de Slenderman, haciendo que éste lo retire, dolorido. La alargada criatura, furiosa, comienza a correr hacia Jeff, deslizándose sin dificultad entre los árboles a pesar de su tamaño. Jeff se sorprende, pero no parece intimidado. En cambio, comienza a correr hacia Slenderman empuñando en alto su cuchillo, pero cuando están apunto de encontrarse, Slender lo golpea con otro de sus tentáculos en el costillar, haciéndo que Jeff caiga al suelo sin aliento y dejando caer su arma. Jeff toma un par de bocanadas de aire, y trata de encontrar el cuchillo, sin embargo, el dolor de la herida y la oscuridad le impiden localizarlo por más que tantéa el suelo en su búsqueda, por tanto, y al ver que Slender se le viene encima, decide levantarse como puede y huir. Minutos más tarde, Jeff se detiene, sin aliento, y se vuelve para ver si Slender le persigue, sin embargo, no vé a la criatura por ninguna parte, y su corazón es invadido por la ira. ¡GRANDISIMO HIJO DE PUTA! ¡POR SU CULPA HE PERDIDO MI MALDITO CUCHILLO! ¿COMO LO HARÉ PARA MANDARLO A DORMIR AHORA?. Cegado por el odio, Jeff patea el suelo, y de pronto, escucha el leve susurro del relente nocturno. Jeff cierra un instante sus ojos y comienza a recordar la fatídica noche en la que asesinó a sus padres y a su hermano Liu. Recuerda que ésa noche corría un viento similar al que estaba sintiendo en éste momento, y no pudo evitar sentir un fuerte pinchazo en su pecho, lo que hizo que se llevara las manos a su corazón y cayera de rodillas. Jeff no entendía que pasaba, no sabía si el viento le había hecho sentir algún tipo de remordimiento por lo que hizo aquella noche...o tal vez era que su instinto asesino estaba haciéndose nuevamente con el control de su cuerpo. ¿Cuanto hacía que había derramado sangre por última vez? Jeff se puso en pié y tomó entonces una decisión, dándose la vuelta y volviendo sobre sus pasos. Minutos más tarde, Jeff se topó de frente con lo que él consideró un oasis en un desierto. Un vieja cabaña abandonada, que había sido usada a modo de trastero. Jeff se dirigió hacia la cabaña y entró en ella sin mayor problema, pues no tenía puerta, tanteó en la pared hasta dar con una especie de cadena, de la cual tiró para que una vieja y casi agotada bombilla iluminara un poco el lugar, mostrándole a Jeff que su descubrimiento era mejor de lo que imaginaba, pues se encontraba ante lo que seguramente en su día fue un taller, pues aún conservaba algunos trastos. Jeff revisó el lugar, topándose con trozos de madera podrida y carcomida, clavos, hierros y alguna que otra herramienta de trabajo, entre las cuáles había un destornillador, el cual tomó y observó por un instante a unos centímetros de su eterna sonrisa. Esto puede serme útil para mandar a dormir a ese desgraciado sin cara...ja...jaja...¡¡jajajaja!! Dijo Jeff echándose a reír. De pronto, algo dentro de él dio un fuerte salto a modo de alarma, y Jeff levantó su cabeza para mirar la bombilla que colgaba del techo, la cual se balanceaba a un lado y a otro por el viento, proyectando la luz hacia el exterior de la cabaña. Jeff puso una leve mueca en su rostro...no había caído en que la luz podría alertar a su víctima de su posición y darle ventaja. Se dirigió a apagar la luz, tomó la cadena y tiro con fuerza de ella, haciendo que el lugar quede por un instante a oscuras. Jeff empuña el destornillador que tiene en la mano y se agacha en la oscuridad, en silencio, intentando oír algo que le indique la localización de la criatura sin rostro. Pasan unos segundos, en los que Jeff escucha todo tipo de crujidos y movimiento en el exterior, y de repente, se hace el silencio absoluto. Jeff se extraña, pero parece que finalmente su "amigo" no lo ha localizado, así pues se incorpora y vuelve a tirar de la cadena que encendía la bombilla, solo para toparse con el "rostro" de Slenderman frente a la entrada. el cerebro enfermo de Jeff reacciona rápidamente, enviando un impulso nervioso a modo de reflejo al brazo armado de Jeff, haciendo que éste se lance sobre Slenderman, el cual trata de evitar el golpe, pero no puede evitar ser alcanzado por el destornillador de Jeff, el cual produce un terrible corte en el rostros de Slender, desgarrándole media cara y manchando el brazo y la mano de Jeff, así como su ropa con sangre de la criatura. Slenderman retrocede dolorido y se lleva sus manos a la cara, haciendo que Jeff sienta por dentro algo qué el interpreta que es parecido a un orgasmo. Jeff sonríe y se dispone a asestar otro golpe a Slenderman, pero éste, furioso, reacciona empujando a Jeff con violencia hacia el fondo de la cabaña, chocándo éste contra una mesa y tirándo todo lo que había sobre ella al suelo, incluído un farol viejo de esos de gasolina. Con el movimiento, el tendido eléctrico de la cabaña se resiente y la vieja bombilla estalla, provocando que sus chispas caigan sobre la gasolina derramada por el suelo del lugar y convirtiéndolo en un verdadero infierno. Las llamas se reflejan en los ojos de Jeff, el cual es asaltado por el recuerdo de cuando peleó con aquellos tipos y acabó envuelto en llamas. El cuerpo y el rostro de Jeff se resienten y éste se retuerce, tratando de incorporarse. Jeff, una vez en pié, trata de salir del lugar, pero en la entrada lo espera un furioso Slenderman, el cual asoma su rostros herido y alarga sus brazos dispuesto a agarrar a Jeff. los ojos de Jeff pasean rápidamente por la cabaña hasta posarse en una ventana abierta, de modo que Jeff de un ágil salto sale por ella al exterior de la cabaña en llamas. Sin embargo, Slender no está dispuesto a dejarlo marchar, y con sus tentáculos rodea la casa, forzando a Jeff a buscar otro camino de huída. Completamente acorralado, Jeff opta por subir al tejado de la cabaña, de forma que Slender no pueda alcanzarlo, y así se sujeta a una vieja tubería que sube por la pared de la cabaña, hasta llegar al tejado de ésta. Jeff mira a su alrededor tratando de localizar a Slenderman, al cual no consigue ver entre el humo y la oscuridad. de pronto, de entre la cortina de humo causada por el fuego, surge la figura de Slenderman, que se avalanza sobre Jeff, quien, viéndose desarmado, reacciona cual gato panza arriba, sujetándo lo que parece la vieja antena de televisión de la cabaña, arrancándola de cuajo del tejado y arremetiendo con ella contra el cuerpo de Slenderman a modo de lanza, con tan buena suerte que consigue ensartar a la criatura...o al menos eso crée él, pues el cuerpo de Slender se vuelve intangible nuevamente, evitando el golpe y desorientando a Jeff, quien sin querer, se precipita hacia el suelo desde el tejado, quedando ensartado él mismo por el costillar con la antena que llevaba en sus manos. Slender se dirige hacia el cuerpo de Jeff y lo observa aténtamente, pero al escuchar el fuerte y desagradable sonido de las sirenas de bomberos, decide marcharse del lugar, ocultándose nuevamente en el bosque. Horas más tarde, los bomberos consiguen gracias a la llamada telefónica de alerta de un vecino cercano detener el misterioso incendio que se ha producido en el bosque y que ha reducido una vieja cabaña de madera a escombros y cenizas. Cuando todo ha acabado, uno de ellos se quita el casco y comienza a recoger la manguera de su coche de bomberos. Bueno, Bill, por fin todo ha acabado..el día ha sido duro ¿eh? y encima somos los últimos en irnos...Bill...¿Bill?. Extrañado por la falta de conversación de su compañero Bill, el bombero se acerca a la parte delantera del camión, solo para descubrir con horror que su compañero se encuentra sentado sobre el asiento del conductor, muerto a causa de un destornillador clavado en su garganta. El aterrorizado bombero suelta la manguera, entra en el vehículo y agarra un Walkie que hay en la guantera y trata de encenderlo...solo para ser atrapado por su cuello con la manguera del vehículo. El bombero forcejéa tratando en vano de liberarse, pero su agresor es más fuerte que él. Antes de perder el conocimiento, el horrorizado bombero vuelve su cabeza, solo para contemplar la macabra y sangrienta sonrisa de su atacante, el cual tiene evidencias de quemaduras en ropa y cuerpo, el cual le mira con sus siniestros ojos y le susurra al oído: Sshhh...tranquilo, sólo ve a dormir....
miércoles, 28 de mayo de 2014
Duelos Creepy: Slenderman vs Jeff The Killer
Si, fieles lectores de Miedo Magazine, como prometí y después de varios meses de sequía, aquí está la primera (y espero que no la última) entrega de una sección que llamaré "Duelos Creepy" y que reunirá a los más conocidos personajes de los creepypastas de Internet. La noche de hoy es una lluviosa noche de viento a mediados de Febrero, la misma clase de noche en la que, Jenny Harker, una joven adolescente que acababa de salir de su trabajo a media jornada como camarera en un McDonalds de la ciudad, corría apresurádamente entre calles y callejones, con claro gesto de terror en su rostro, y es que, muy de cerca, una horrenda silueta le pisaba los talones incansablemente. Su perseguidor, de edad joven, pelo oscuro y largo, vestía una sudadera blanca ensangrentada, y unos pantalones vaqueros oscuros. Llevaba en sus manos un enorme cuchillo carnicero, el cual blandía en el aire con suma facilidad, como si lo llevara haciendo mucho tiempo. Mientras huía, Jenny se volvió a mirar a su perseguidor, el cual clavó sus ojos de psicópata demente en los de da la joven, que gritó horrorizada. Al oír el grito de su víctima, el alma del agresor sintió un profundo placer, siendo inevitable que éste dejara escapar una sonrisa en su pálido rostro. Sonrisa que, bañada en sangre, cruzaba el rostro de éste de lado a lado. -No corras, jovencita, detende de una vez. Solo quiero ayudarte, te veo cansada y pienso que ya es hora de que vayas a dormir-. Éste sujeto no es otro que el conocido asesino Jeff "The Killer", el cual lleva varios días rondando por la ciudad en busca de víctimas, evitando constántemente los intentos de la policía local para capturarle. Había puesto sus ojos en Jenny desde hacía varios minutos, pero la joven se las había apañado hasta ahora para evitar que la alcanzara, sin embargo, sus piernas comenzaban a fallar y Jeff no parecía mostrar signos de agotamiento en ningún momento. Desesperada, Jenny toma aliento y corre hasta llegar a las afueras de la ciudad, adentrándose en un oscuro bosque cercano. Jenny trata de despistar a Jeff entre los árboles, sin darse cuenta de que en uno de ellos hay clavado un papel viejo escrito a mano en el que se lee PELIGRO:ZONA PROHIBIDA, seguido de un símbolo extraño formado por un círculo atravesado por dos líneas en diagonal en forma de "X". Al pasar junto a aquella nota, Jeff se detiene y se acerca a mirarla. Su desquiciada mente le previene de que conoce ése símbolo, pero no consigue recordar porqué. Segundos más tarde, recuerda porqué se encuentra allí y, aunque está desorientado por la oscuridad, continúa corriendo por el bosque, tratando de localizar a su víctima. Cuando Jenny se vuelve y descubre que Jeff ya no la sigue, se detiene, agotada. La chica mira a su alrededor y descubre que se encuentra sola, y que no sabe dónde está. Jenny camina durante varios minutos por el bosque, cada vez más perdida e inquieta, cuando a su espalda comienza a sentir una presencia acechándola. Temblando ante la idea de que Jeff la haya encontrado finalmente, la joven empieza a correr en línea recta, más preocupada de dejar atrás a Jeff que de salir de allí. Sin embargo, por más que la chica corre, la presencia no desaparece, y finalmente, Jenny se siente acorralada. Sin poder evitar llorar, Jenny continúa su huida, pero la oscuridad y las lágrimas que cubren sus ojos no son de ayuda y finalmente tropieza con una raíz que sobresale del suelo, cayendo con fuerza sobre la tierra mojada, sintiendo como su tobillo se rompe debido a la mala caída. Jenny se retuerce de dolor, sujetándose su tobillo, pero, al sentir más cerca que antes la presencia a su espalda, el dolor se transforma en desesperación y rabia, y la chica hace un esfuerzo enorme por avanzar, aunque sea arrastrándose, solo para mirar por encima de su hombro y descubrir como una criatura alta, delgada y vestida de traje negro se acerca cada vez más a ella. Al principio se siente alivida, pues piensa que se trata de un adulto que ha venido a ayudarla, pero su alivio se torna en terror cuando la criatura acerca su pálida cabeza, la cual no tiene rostro alguno, y sujeta su cuerpo con dos grandes manos de largos dedos. Jeff, que continúa la búsqueda de Jenny, escucha en la lejanía el grito desgarrador de la joven, y su alma se parte en pedazos por la ira. Jeff corre rápidamente hacia el lugar de donde provenía el grito, sólo para descubrir la ropa destrozada de Jenny bañada en sangre. Jeff siente que le hierve la sangre y patea la ropa hecha harapos de la joven. Era SU presa ¿Quién había osado arrebatársela? Entonces, Jeff siente que alguien lo vigila, se vuelve, pero sus ojos cansados no consiguen ver nada en la oscuridad. Sin embargo, en su piel siente que alguien lo vigila, y sabe que conoce a ese alguien. De pronto, Jeff escucha un crujido de madera al romperse a su espalda, y rápidamente se vuelve con una certera puñalada que se clava en lo que parece ser un tronco de árbol...al menos, hasta que éste se desvanece ante la mirada de Jeff. Cuando éste mira a su espalda, distingue entre los árboles a un viejo conocido...el ente maligno conocido como Slenderman. Jeff aprieta con fuerza su cuchillo y mira hacia Slenderman, que lo observa en la distancia, impasible, como siempre, y siente como su cuerpo se tensa y su desquiciado cerebro envía a cada uno de sus músculos el impúlso de saltar sobre el cuerpo de Slender. -Tú, tio raro...¿Tú eres el que ha hecho ésto? No consiento que nadie se burle de Jeff...- Grita Jeff a pleno pulmón, sin embargo, Slenderman no se inmuta, y continúa observándolo en la distancia, impasible e inamovible. Furioso, Jeff se avalanza sobre Slenderman, pero a pocos metros de éste, siente un terrible dolor en su hombro derecho, y cae de rodillas al suelo. Cuando Jeff se lleva la mano al hombro, siente algo similar a una estaca larga atravesándolo, y además, se percata de que está húmedo, y al mirarse la mano descubre que ésta esta ensangrentada. Jeff levanta la mirada hacia Slenderman, el cuál, aun a metros de distancia, ha conseguido herirlo usando uno de los tentáculos que le salen de la espalda. La mente de Jeff se inunda entonces de numerosos recuerdos, en los que se ve a sí mismo en aquel fatídico día en el que fue agredido por los mismos chicos que le desfiguraron su rostro. Una agradable sensación inunda el corazón del asesino, quien sonríe, agarra el tentáculo que lo hirió y, con fuerza y rabia, clava su cuchillo en el tentáculo de Slenderman, haciendo que éste lo retire, dolorido. La alargada criatura, furiosa, comienza a correr hacia Jeff, deslizándose sin dificultad entre los árboles a pesar de su tamaño. Jeff se sorprende, pero no parece intimidado. En cambio, comienza a correr hacia Slenderman empuñando en alto su cuchillo, pero cuando están apunto de encontrarse, Slender lo golpea con otro de sus tentáculos en el costillar, haciéndo que Jeff caiga al suelo sin aliento y dejando caer su arma. Jeff toma un par de bocanadas de aire, y trata de encontrar el cuchillo, sin embargo, el dolor de la herida y la oscuridad le impiden localizarlo por más que tantéa el suelo en su búsqueda, por tanto, y al ver que Slender se le viene encima, decide levantarse como puede y huir. Minutos más tarde, Jeff se detiene, sin aliento, y se vuelve para ver si Slender le persigue, sin embargo, no vé a la criatura por ninguna parte, y su corazón es invadido por la ira. ¡GRANDISIMO HIJO DE PUTA! ¡POR SU CULPA HE PERDIDO MI MALDITO CUCHILLO! ¿COMO LO HARÉ PARA MANDARLO A DORMIR AHORA?. Cegado por el odio, Jeff patea el suelo, y de pronto, escucha el leve susurro del relente nocturno. Jeff cierra un instante sus ojos y comienza a recordar la fatídica noche en la que asesinó a sus padres y a su hermano Liu. Recuerda que ésa noche corría un viento similar al que estaba sintiendo en éste momento, y no pudo evitar sentir un fuerte pinchazo en su pecho, lo que hizo que se llevara las manos a su corazón y cayera de rodillas. Jeff no entendía que pasaba, no sabía si el viento le había hecho sentir algún tipo de remordimiento por lo que hizo aquella noche...o tal vez era que su instinto asesino estaba haciéndose nuevamente con el control de su cuerpo. ¿Cuanto hacía que había derramado sangre por última vez? Jeff se puso en pié y tomó entonces una decisión, dándose la vuelta y volviendo sobre sus pasos. Minutos más tarde, Jeff se topó de frente con lo que él consideró un oasis en un desierto. Un vieja cabaña abandonada, que había sido usada a modo de trastero. Jeff se dirigió hacia la cabaña y entró en ella sin mayor problema, pues no tenía puerta, tanteó en la pared hasta dar con una especie de cadena, de la cual tiró para que una vieja y casi agotada bombilla iluminara un poco el lugar, mostrándole a Jeff que su descubrimiento era mejor de lo que imaginaba, pues se encontraba ante lo que seguramente en su día fue un taller, pues aún conservaba algunos trastos. Jeff revisó el lugar, topándose con trozos de madera podrida y carcomida, clavos, hierros y alguna que otra herramienta de trabajo, entre las cuáles había un destornillador, el cual tomó y observó por un instante a unos centímetros de su eterna sonrisa. Esto puede serme útil para mandar a dormir a ese desgraciado sin cara...ja...jaja...¡¡jajajaja!! Dijo Jeff echándose a reír. De pronto, algo dentro de él dio un fuerte salto a modo de alarma, y Jeff levantó su cabeza para mirar la bombilla que colgaba del techo, la cual se balanceaba a un lado y a otro por el viento, proyectando la luz hacia el exterior de la cabaña. Jeff puso una leve mueca en su rostro...no había caído en que la luz podría alertar a su víctima de su posición y darle ventaja. Se dirigió a apagar la luz, tomó la cadena y tiro con fuerza de ella, haciendo que el lugar quede por un instante a oscuras. Jeff empuña el destornillador que tiene en la mano y se agacha en la oscuridad, en silencio, intentando oír algo que le indique la localización de la criatura sin rostro. Pasan unos segundos, en los que Jeff escucha todo tipo de crujidos y movimiento en el exterior, y de repente, se hace el silencio absoluto. Jeff se extraña, pero parece que finalmente su "amigo" no lo ha localizado, así pues se incorpora y vuelve a tirar de la cadena que encendía la bombilla, solo para toparse con el "rostro" de Slenderman frente a la entrada. el cerebro enfermo de Jeff reacciona rápidamente, enviando un impulso nervioso a modo de reflejo al brazo armado de Jeff, haciendo que éste se lance sobre Slenderman, el cual trata de evitar el golpe, pero no puede evitar ser alcanzado por el destornillador de Jeff, el cual produce un terrible corte en el rostros de Slender, desgarrándole media cara y manchando el brazo y la mano de Jeff, así como su ropa con sangre de la criatura. Slenderman retrocede dolorido y se lleva sus manos a la cara, haciendo que Jeff sienta por dentro algo qué el interpreta que es parecido a un orgasmo. Jeff sonríe y se dispone a asestar otro golpe a Slenderman, pero éste, furioso, reacciona empujando a Jeff con violencia hacia el fondo de la cabaña, chocándo éste contra una mesa y tirándo todo lo que había sobre ella al suelo, incluído un farol viejo de esos de gasolina. Con el movimiento, el tendido eléctrico de la cabaña se resiente y la vieja bombilla estalla, provocando que sus chispas caigan sobre la gasolina derramada por el suelo del lugar y convirtiéndolo en un verdadero infierno. Las llamas se reflejan en los ojos de Jeff, el cual es asaltado por el recuerdo de cuando peleó con aquellos tipos y acabó envuelto en llamas. El cuerpo y el rostro de Jeff se resienten y éste se retuerce, tratando de incorporarse. Jeff, una vez en pié, trata de salir del lugar, pero en la entrada lo espera un furioso Slenderman, el cual asoma su rostros herido y alarga sus brazos dispuesto a agarrar a Jeff. los ojos de Jeff pasean rápidamente por la cabaña hasta posarse en una ventana abierta, de modo que Jeff de un ágil salto sale por ella al exterior de la cabaña en llamas. Sin embargo, Slender no está dispuesto a dejarlo marchar, y con sus tentáculos rodea la casa, forzando a Jeff a buscar otro camino de huída. Completamente acorralado, Jeff opta por subir al tejado de la cabaña, de forma que Slender no pueda alcanzarlo, y así se sujeta a una vieja tubería que sube por la pared de la cabaña, hasta llegar al tejado de ésta. Jeff mira a su alrededor tratando de localizar a Slenderman, al cual no consigue ver entre el humo y la oscuridad. de pronto, de entre la cortina de humo causada por el fuego, surge la figura de Slenderman, que se avalanza sobre Jeff, quien, viéndose desarmado, reacciona cual gato panza arriba, sujetándo lo que parece la vieja antena de televisión de la cabaña, arrancándola de cuajo del tejado y arremetiendo con ella contra el cuerpo de Slenderman a modo de lanza, con tan buena suerte que consigue ensartar a la criatura...o al menos eso crée él, pues el cuerpo de Slender se vuelve intangible nuevamente, evitando el golpe y desorientando a Jeff, quien sin querer, se precipita hacia el suelo desde el tejado, quedando ensartado él mismo por el costillar con la antena que llevaba en sus manos. Slender se dirige hacia el cuerpo de Jeff y lo observa aténtamente, pero al escuchar el fuerte y desagradable sonido de las sirenas de bomberos, decide marcharse del lugar, ocultándose nuevamente en el bosque. Horas más tarde, los bomberos consiguen gracias a la llamada telefónica de alerta de un vecino cercano detener el misterioso incendio que se ha producido en el bosque y que ha reducido una vieja cabaña de madera a escombros y cenizas. Cuando todo ha acabado, uno de ellos se quita el casco y comienza a recoger la manguera de su coche de bomberos. Bueno, Bill, por fin todo ha acabado..el día ha sido duro ¿eh? y encima somos los últimos en irnos...Bill...¿Bill?. Extrañado por la falta de conversación de su compañero Bill, el bombero se acerca a la parte delantera del camión, solo para descubrir con horror que su compañero se encuentra sentado sobre el asiento del conductor, muerto a causa de un destornillador clavado en su garganta. El aterrorizado bombero suelta la manguera, entra en el vehículo y agarra un Walkie que hay en la guantera y trata de encenderlo...solo para ser atrapado por su cuello con la manguera del vehículo. El bombero forcejéa tratando en vano de liberarse, pero su agresor es más fuerte que él. Antes de perder el conocimiento, el horrorizado bombero vuelve su cabeza, solo para contemplar la macabra y sangrienta sonrisa de su atacante, el cual tiene evidencias de quemaduras en ropa y cuerpo, el cual le mira con sus siniestros ojos y le susurra al oído: Sshhh...tranquilo, sólo ve a dormir....
El oscuro secreto de "Talking Angela"
Bienvenidos fieles lectores de Miedo Magazine, la revista online más escalofriante de Internet. Tras bastante tiempo inactivo, me encuentro con el tiempo suficiente y con bastante material como para seguir dándoos vuestra dosis de terror necesaria en vuestras miserables vidas. Entre las más famosas historias que se cuentan por la red, existe una leyenda bastante interesante ya que está relacionada con una parte de la tecnología que, a día de hoy, es, sino la que más, una de las más importantes y usadas por jóvenes y adolescentes. Hablo por supuesto, del teléfono móvil. Hoy día se señala con el dedo a todo aquel que no tiene la versión más moderna de Iphone, Ipad y demás "I" del mercado. Pues bien, entre las miles y miles de apps disponibles para dichos aparátos existe una concreta que ha causado revuelo en la web. Se trata de la aplicación interactiva "Talking Angela". Si, la app es símplemente una gatita pija que habla e interactúa con el usuario de dicha aplicación mediante su chat,haciéndole preguntas aparentemente preprogramadas.¿Parece inofensivo, verdad? pues bien, ahí es donde empieza a ponerse oscuro el asunto. A partir de cierto punto, "Angela" deja las preguntas típicas y comienza a hacerte preguntas privadas, del tipo "que edad tienes", "donde vives" o "quienes son tus padres"...Pues bien, se especula que, tras la apariencia adorable y dulce de "Angela" se encuentra una o varias personas, las cuáles se cree que son realmente las que interactúan con el con el usuario bajo la fachada de la gatita. supe que, en una ocasión, una niña estadounidense de unos 10 años, cuyo nombre no revelaré por derechos de anonimato, decidió gastarle una pequeña broma a "Angela" cuando ésta le preguntó su edad, afirmándole mediante el chat que tenía 25. Para horror de la pequeña y sus padres, "Angela" respondió a la broma de forma fría y tajante: "No me mientas, sé que eso no es verdad". Además, en otro caso separado a éste, un niño estadounidense de apenas 8 años desapareció en la entrada de su escuela cuando salió de sus clases. Cuando la policía registró la casa en busca de indicios de secuestro, encontraron, en la Tablet del padre de dicho niño, que el pequeño había descargado la aplicación, y que la última pregunta de "Angela" había sido la siguiente: "¿En qué colegio estudias?". Para aquellos que aún no crean en ésto, fíjense que, en las pupilas de los ojos de "Angela" se puede apreciar claramente el fondo de lo que parece una habitación, he incluso a veces, la cara de un extraño, mirándote. Yo personalmente, tendría cuidado con lo que hicieran sus hijos, nunca se sabe qué desafortunado chico inocente puede ser el próximo. Gracias y felices pesadillas.
viernes, 7 de febrero de 2014
Baby Blue, el hijo del demonio
Sí, fieles e incansables lectores de Miedo Magazine, después de una larga temporada desaparecido, he vuelto, Zero ha vuelto y lo ha hecho con más fuerza que nunca. Miedo Magazine renace de entre las sombras para traeros nuevas y variadas historias de esas que os hielan la sangre. Sin olvidar las viejas historias de crueles asesinos, criaturas oscuras, o juegos macabros con el más allá que tanto nos gustan. Y es precisamente entre éstos juegos donde se encuentra uno de los que, según he leído y visto, podría entrar entre los más aterradores. Similar al mundialmente famoso "Bloddy Mary", Baby Blue (El bebé azul) consiste en la invocación de un ente diabólico que se presume es el hijo del mismo rey del infierno. Las normas del juego para invocar a éste bebé del otro mundo son simples. Pudiendo hacerse sólo o en compañía de amigos, Baby Blue debe jugarse a las 00:00 de la noche, en un baño (preferiblemente sin ventanas), con espejo y con la puerta cerrada, en el cual debes llenar la bañera con agua caliente de forma que el espejo se empañe bien. Una vez esté listo, debemos escribir en el espejo "BABY BLUE" y acto seguido, apagar las luces. Una vez estén las luces apagadas, debemos colocar los brazos como si acunáramos a un bebé. Al cabo de poco, sentiremos en los brazos el peso de algo físico, como si realmente estuviéramos acunando a un crío. No solo eso, además podremos sentir como unas manitas frías tocan nuestro cuerpo, nuestro pecho, he incluso como intenta trepar por nuestro cuerpo en dirección al cuello. Para deshacernos de éste ser maligno, simplemente debemos dejar caer al niño y, rápidamente, encender todas las luces que podamos de la casa, entonces, el espectro desaparecerá, y nos habremos librado de él. Se ha demostrado casos en los que, tras haber terminado el "juego", los jugadores han descubierto pequeñas marcas de arañazos en las partes del cuerpo en las que Baby Blue puso sus manos (por lo general, brazos y pecho). Si quieren poner en práctica éste pequeño e inquietante ritual, los resultados quedarán bajo vuestra responsabilidad.
Muy pronto tendréis en exclusiva el prometido enfrentamiento entre personajes de creepypastas, pero hasta entonces, felices pesadillas.
lunes, 21 de octubre de 2013
Blindmaiden.com: Una experiencia real de horror absoluto
No, no es lo que piensan, así que no quiero escuchar cosas como "ay, Zero, Miedo Magazine molaba porque no hacía publicidad de otras Webs" así que NO quiero ese tipo de comentarios, porque NO es así. Blindmaiden.com es la famosa web de la que se dice que está maldita, pues allí se encuentra encerrada el alma de un ente paranormal conocido como "la doncella ciega". No se cuanta verdad habrá alrededor de ésta historia, pues son muchos los detalles que contradicen otros detalles...¿Que no sabes de lo que hablo? tranquilízate, siéntate frente a la pantalla...y deja que te explique sobre ésta oscura leyenda urbana. Tal vez se trate solo de eso, de una nueva Leyenda Urbana, pero de no ser así, nos encontrariamos ante un suceso escalofriantemente desconcertante que nos llevaría, una vez más, a la terrible conclusión de que no existen límites ni fronteras para el horror. Un horror que se adapta de manera increíble a los tiempos y se vale de todos sus eventos para manifestarse ante nosotros. Son muchos los que cuentan haber entrado en una página web llamada www.blindmaiden.com (blind maiden significa doncella ciega). Normalmente,si pretendes acceder a ella, por más que lo intentes, tu explorador no te lo permitirá y aparecera otras cosas ya que para hacerlo deberás cumplir tres condiciones. Encontrarte completamente solo,hacerlo exactamente en la medianoche de un dia sin luna y tener apagadas todas las luces de la casa. Entonces,solo entonces se te permitirá el acceso. Una vez dentro, enseguida tras un impactante viaje por las imágenes que ofrece, sin necesidad de que nadie te explique nada, comprenderás, como dice el eslogan de presentación de la página, que estarás ante "una experiencia real de horror absoluto" . Tendrás que emplear tus cincos sentidos y poner especial cuidado en no clickear, ni por error, el botón de 'Aceptar' en participar activamente en la experiencia. Si asi lo hicieses seria tu fin y quedarías transformado en una imagen más del amplio archivo de incautos que, antes que tu, osaron, tal vez incrédulos, tal vez curiosos, a probar esta experiencia.Pero ¿que es lo que se supone que ocurre una vez que haces clic sobre aquel botón? Para tu sorpresa y horror observarás en tu monitor como una siniestra silueta se pasea... por tu propia casa!!! Querrás despertar de lo que desearás que sea una pesadilla cuando veas como ese espectro se acerca y entra en la misma habitación en la que te encuentras... te verás en tu monitor a ti mismo,de espaldas... entonces sentirás su presencia detrás de ti... te girarás no pudiéndolo soportar más y... lo último que verás, antes de morir, será el rostro de la doncella ciega que, sin compasión alguna, te arrancará los ojos... Como he dicho al principio, a mi, no me consta que sea verdad, yo personalmente no termino de creerlo,pero les paso el reto a ustedes. ¿Te atreves a comprobarlo? ¿Se trata de una Leyenda Urbana? ¿Un montaje? ,o una terrible realidad...espero les haya gustado, y ahora, vayan a dormir...
El "rastrillo", pesadilla viviente
Me llena de oscura y fría alegría comunicaros, fieles lectores de Miedo Magazine, que entramos en la última semana antes del conocido mundialmente día de los difuntos o "día de todos los santos", y con él, la que es una de mis festividades favoritas, Halloween. En ésta ocasión prometo algo que he llamado un "menú especial" ya que tendremos doble sesión de historias de terror el día de hoy, y, si tienen éxito, el día antes de Halloween subiré algo que quizás esté siendo una sensación en internet entre los amantes de los personajes de creepypasta, el enfrentamiento entre dos de los personajes más populares del horror actual, algo que llamaremos "Versus" y que, quién sabe, igual en el futuro da lugar una nueva sección de ésta vuestra revista de horror favorita de internet. Pero dejemos de hablar de nuestro incierto futuro y vamos con la historia. ¿Veis la imagen superior? ¿Os resulta familiar? Seguramente sí, ya que es una criatura muy famosa en el mundo del horror. Su nombre original es "The Rake" que traducido al español es algo así como "El rastrillo". No se tiene conocimiento del origen de ésta criatura, pero, al parecer, ataca a las personas mientras duermen, entrando en sus dormitorios y observándolas detenidamente, sin embargo, no parece matar aleatoriamente, ya que tiene la suficiente inteligencia para elegir víctimas, pero es cierto que prefiere a los niños y niñas de entre 5 y 10 años . Así pues, aquí les dejo una historia que tiene como protagonista, al "Rastrillo".
Éste oscuro caso, tiene lugar al otro lado del charco, más concretamente en la famosa ciudad estadounidense de New York (Nueva York en español). Una chica de pueblo, de unos 23-24 años más o menos, acababa de dejar su hogar natal para irse a estudiar a la gran ciudad. Dicha chica, tenía un problema, y es que no tenía amigos, pues desde siempre había sido homosexual, por lo que era marginada por sus compañeros y compañeras de clase desde temprana edad. Alquiló un bonito y pequeño apartamento a una media hora de camino de la universidad a la que iba a estudiar. Vivía sola, pero estaba feliz e impaciente por empezar su curso de Biología Avanzada. Esa noche, la víspera del comienzo de curso, la chica decidió acostarse temprano, ya que debía descansar y no quería llegar tarde a su primer día en la universidad. Sin embargo, sus noches se iban a convertir en un verdadero infierno desde entonces. Pasaban las 2 de la mañana, y la chica despertó de pronto, con una extraña sensación. Levantó la cabeza por encima de las sábanas y paseó la mirada por la habitación a oscuras, cuando de pronto, su mirada se detuvo fijamente en dos puntos redondos que brillaban, uno junto al otro, en la oscuridad. Durante unos instantes, la chica no fue capaz de distinguir que eran aquellos puntos, así que se incorporó un poco y "enfocó" su visión en aquellos puntos, los cuales, una vez que la vista de la chica se adaptó a la oscuridad del dormitorio, resultaron ser dos brillantes y espeluznantes ojos, que la miraban sin pestañear. Esos ojos pertenecían a una extraña criatura, de aspecto humanoide, de mediana estatura, encorvada, de piel pálida y muy delgada, como si llevara meses sin comer nada, y en cuyas manos tenía unos dedos extremadamente largos terminados en afiladas garras. Al ver aquello, la chica se asustó, y rápidamente se tapó hasta la cabeza con sus sábanas, preguntándose qué era aquello y qué hacía en su dormitorio. Pasados unos minutos, la chica descubrió su rostro de entre las sábanas y dirigió su mirada hacia el lugar donde había visto a la criatura, y al no encontrarla allí pensó que lo había imagino...aunque para su horror, los ojos de la criatura surgieron de repente junto a la cama, frente a su rostro. La chica dio un grito ahogado y retrocedió en la cama, cubriéndose con sus sábanas, temblorosa. Pero entonces, la criatura levanto su brazo y, con sus largas garras, agarró con cuidado la sábana y la apartó del cuerpo de la joven, solo para sentarse junto a ella y pasar la noche observándola con toda su atención. Una vez que la joven se acostumbró a la presencia de la criatura, pudo darse cuenta de que ésta tenía rasgos físicos femeninos en su cuerpo, por lo que pensó que tal vez fuera una hembra. El cansancio pudo más que el miedo y, a la mañana siguiente, la chica despertó en su habitación, estaba totalmente sola, y se encontraba sana y salva. Rápidamente se arregló y salió de la casa camino de la universidad, donde, aunque le costó, consiguió olvidar la extraña experiencia de la noche anterior. En el camino de vuelta, la joven se detuvo al ver un pequeño gato negro en una caja de cartón en mitad de la calle. Ya que era amante de los animales, no pudo evitar agacharse y acariciar al gatito, aunque luego se disculpó con él, ya que su casero no quería animales en casa, se despidió y continuó su camino. Al llegar a la casa y dirigirse a la cocina a prepararse su almuerzo, casi se le para el corazón de horror, al ver que, en el fregadero, se encontraba el cuerpo descuartizado del gato que había visto por el camino. Corrió a su habitación, se hecho en la cama, abrazo su almohada y lloró asustada el resto del día, hasta que anocheció. Esa noche, la joven sufrió nuevamente la visita de la misma criatura, quien, al verla llorando, se acercó a ella, extendió su brazo y, con suavidad, acaricio el rostro de la aterrorizada chica con una de sus garras, la cual, al entrar en contacto con el rostro de la joven, la manchó de sangre, que enseguida supo que se trataba de la sangre del gato, cayendo en la conclusión de que aquella criatura era muy celosa y sólo quería a la joven para ella. Al día siguiente, en la universidad, apenas pudo concentrarse en las clases, y, al anochecer, decidió que no quería volver a casa, pues sabía que la criatura la esperaba allí, así que, para despejarse, decidió ir a tomar algo. Entró en una discoteca, y allí, entre copas y bailes, conoció a otra chica, muy atractiva, con la cual acabó besándose, haciendo que su nueva amiga la hiciera olvidar sus problemas por un instante. Sin embargo, cuando esa noche volvió a casa y se acostó, la criatura surgió junto a ella, gruñendo y mirándola con los ojos llenos de ira. Asustada, la joven se incorporó en la cama y se abrazó las rodillas, solo para ver como la criatura le mostraba en alto un brazo humano, el cual, en uno de sus dedos llevaba el mismo anillo que usaba la chica que había conocido aquella noche. La criatura se acercó más a la joven y, al oído, le susurró "Tu eres mía, de nadie mas que mía", lo que hizo que la chica, horrorizada, cogiera el teléfono y tratara de llamar a sus padres, para decirles que quería dejar la ciudad y volver al pueblo. Sin embargo, pensó en que aquello solo asustaría a sus padres, que eran personas mayores, y no quería darles un disgusto, ya que era lo único que tenía en la vida, así pues, simplemente se resignó, y todas las noches recibía la visita de la criatura, que se limitaba a observarla desde una esquina de la cama. Una noche, la joven estaba viendo en la televisión un programa muy divertido, y en momento dado, sonrió. Entonces, la criatura se retorció y cayó al suelo, con gesto de puro dolor. Al ver aquello, la joven pensó que, tal vez, existía una esperanza de liberarse de aquella pesadilla, y es que, si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él. Así pues, todas las noches, cada vez que veía a la criatura, le sonreía, le hablaba dulcemente, incluso le lanzaba besos de buenas noches. Con cada uno de esos gestos, la criatura se iba debilitando más y más, hasta que un día en el que la joven le dijo "que descanses, te quiero" la criatura se retorció de dolor, gritando como si algo la quemara por dentro, y finalmente, se desplomó en el suelo, sin vida. Entonces, feliz, la joven decidió que al fin su vida había vuelto a la normalidad y que podría retomar sus estudios sin miedo. Pero entonces, esa noche, la chica empezó a sentir como varias manos tocaban su cuerpo, y como éste se desplazaba de un lado a otro, y finalmente, abrió los ojos, para darse cuenta de que se no se encontraba en su habitación, si no en una habitación totalmente diferente, levantó la cabeza y se percató de que curiosamente podía ver a la perfección en la oscuridad, descubriendo como un chico joven, de más o menos su edad, la miraba a ella, con rostro de horror. Desconcertada, la joven levantó sus manos y se las miró, descubriendo que en lugar de dedos ahora tenía unas largas y afiladas garras de piel pálida. Se tocó su cuerpo, el cual estaba muuuuy delgado y desnudo. Entonces, comprendió, levanto la vista, miró al aterrorizado chico a los ojos, y sonrió.
Si la historia te gustó y quieres saber más sobre "El rastrillo" o "The Rake" aquí dejo éste enlace, que os llevará diréctamente a la mayor fuente de información sobre los personajes de creepypasta de la red. Ahora sean buenos, y vayan a dormir...
ENLACE: http://creepypasta.wikia.com/wiki/The_Rake
jueves, 17 de octubre de 2013
Ellos (Se recomienda no leer esto)
Es cierto, querido y apreciado (ironicamente hablando) lector de Miedo Magazine, que suelo avisar de que las historias que ves aquí no son ciertas, o al menos, no del todo. Pues bien, ésta vez lo que voy a decir lo digo totalmente en serio, y tú debes creerme. Tengo que darte un consejo y tú debes seguirlo sin preguntar: debes dejar de leer esto y pasar directamente hasta el último párrafo. Hazlo sin leer cualquier otro párrafo, y hazlo ahora. Por favor...confía en mí.Lo que ocurra ahora es completamente tu culpa. Fallaste la prueba y ahora estás en peligro. Yo no quería escribir esto, Ellos me hacen escribirlo. Mis dedos están sobre el teclado, y tus ojos en estas palabras. Pase lo que pase, no mires hacia otro lado que no sean estas palabras. Continúa leyendo hasta que yo diga lo contrario. Y cuando te diga lo contrario, haz exactamente lo que diga. Porque si no lees esto exactamente como te estoy diciendo, morirás. Escucha cuidadosamente. Primero, debes saltarte el párrafo que le sigue a éste. Sin importar lo que hagas, nunca debes leer el párrafo continuo a éste. Debes ignorarlo completamente, evitando que tus ojos bajen hasta el párrafo que le sigue a éste. Prométemelo. Por el bien de los que te aprecian. Ésta es tu única oportunidad para redimirte por no haber confiado en mí hace un momento. Sáltate el párrafo continuo a éste, y haz lo que se te pida.
El párrafo prohibido: Tenías que hacerlo, ¿no? Ellos sabían que lo harías. Nada de lo que intentes ahora hará alguna diferencia. Si hay personas a las que ames, llámalas. Diles lo que cualquier otra persona diría a sus seres queridos cuando sabe que está a punto de morir. Resuelve cualquier problema. Cumple tantos sueños como puedas, porque desde este momento, te mantendrás con vida sólo hasta que puedas permanecer despierto. La próxima vez que duermas, será la última. Ellos te están mirando. Están escuchando tus pensamientos. Esperarán por ti; y cuando caigas dormido, Ellos vendrán por ti. Debes confiar en mí.
Si te saltaste el párrafo de arriba, lo has hecho bien. Pero tus problemas aún no han terminado. Por haber confiado en mí durante la segunda pregunta, te has dado a ti mismo una oportunidad para vivir. Esto es lo que necesitas saber: Ellos te están mirando. Ellos están escuchando tus pensamientos. Ellos están esperando que cometas un error. Debes extraer la sangre de alguien a quien tú ames. Una gota, eso es todo, y colócala en tu lengua. Eso es lo que Ellos quieren. Es lo que necesitan. Ellos están dentro de ti ahora, y están esperando. Si por alguna razón en el transcurso del siguiente día hasta que caigas dormido no ofreces la sangre de tu ser querido, nunca volverás a levantarte. Sigue esta advertencia. Y nunca, nunca regreses y leas el párrafo prohibido. Confía en mí.
Si seguiste mi advertencia del primer párrafo, bien hecho. Puedes dejar de leer ahora. Pero nunca, nunca te atrevas a regresar y leer los párrafos que te saltaste. Debes confiar en mí. Y por favor, deséame suerte. Estoy cansado. Tan cansado, no te imaginas cuánto...ahora descansa, y ve a dormir...
domingo, 13 de octubre de 2013
Jeff "The Killer": El origen
Si bien, queridos lectores de Miedo Magazine, os tengo acostumbrados a ofreceros historias de vampiros, espíritus, hombres lobo, muertos vivientes o incluso demonios, nunca antes hablé sobre algo muy típico del género de terror: los asesinos en serie. Es cierto que el cine nos ha dado personajes eternos como Freddy, Chucky o Jason. Sin embargo, debo decir que a mi juicio hay uno que, nacido del inmenso mundo de internet, se lleva la palma. Os hablo de un personaje que, según muchos creen, se dedicaba a matar a todos aquellos que lo maltrataban hasta que un día, un accidente con ácido le deformó la cara, dejándolo en el estado en que se le conoce actualmente. Todo eso es falso. Para mí, éste oscuro personaje, me cae simpático no por su deformado rostro (como en el caso de Freddy Krueger), su sobrenombre más bien poco original comparado por ejemplo con el de "El muñeco diabólico" ni por su forma de matar, que más bien resulta típica, sino por lo siniestro de su origen, y porque, a diferencia de por ejemplo Jason Voorhees, no tiene un pasado traumatico, sino que, más bien, fueron las circunstancias de la vida la que convirtieron al por aquel entonces muchacho tímido que era en el sádico asesino que todos conocen hoy en internet. Por supuesto, les hablo ni más ni menos que de Jeff "The Killer" o Jeff "El asesino", y éste del que les voy a hablar, es su origen. Una nueva familia había llegado al barrio, Peter, el cabeza de familia, había conseguido un ascenso en su trabajo y había decidido llevar a vivir a su mujer, Margaret, y a sus dos hijos, Jeff y Liu, a una de esas casas de ensueño. Los niños no podían quejarse, pues allí tendrían todo cuanto habían podido desear, y estaban ansiosos por instalarse. Mientras terminaban de mover sus maletas, una mujer,que tenía situada su casa frente a la familia, se les acercó y muy cordialmente se presentó a Margaret, dándole la bienvenida al barrio y aprovechando para invitar a Jeff y Liu al cumpleaños de su hijo, que se celebraría el viernes de aquella misma semana. Margaret aceptó encantada la invitación, pensando que sería un buen momento para que sus hijos empezaran a hacer nuevas amistades, sin embargo, Jeff no compartía esa opinión, y recriminó a su madre haber aceptado sin consultarle, pues aunque su hermano Liu aún era pequeño (unos 10 años) él ya no era ningún crío para ir a ninguna fiesta de cumpleaños con niños. Su madre le dice que debe ir, alegando que así sus nuevos vecinos verán que son buena gente, y Jeff, aunque intenta protestar, sabe que es en vano, pues cuando su madre decide algo, es definitivo, así pues, se marcha a su habitación y se echa en la que sería su cama, cuando de pronto, siente un ligero dolor en su pecho, similar a un pinchazo, aunque en principio lo ignora pensando que simplemente es cansancio por el largo viaje, quedándose finalmente dormido. Al día siguiente, Jeff se levanta, se viste y baja a desayunar. Mientras desayunaba, volvió a sentir el mismo pinchazo de la noche anterior, solo que, ésa vez, fue más fuerte que la de la noche, aunque lo ignora convenciéndose a sí mismo que está nervioso por empezar el curso en una nueva escuela. Una vez terminó de desayunar, el y su hermano Liu salen de casa y se disponen a esperar el autobús, cuando de pronto, un chico de aproximádamente 12 años (un año menor que Jeff) con aspecto punk que pasaba en skate pasó frente a ellos, haciéndolos saltar de la sorpresa. Entonces, el chico se detuvo, agarró su skate y se volvió hacia Jeff y Liu. El chico se presentó como Randy, e iba acompañado por dos chicos más, uno muy delgado y otro enorme, y dijo que todo chico nuevo del barrio tenía que pagar un precio por su seguridad. Liu se puso en pié y preparó sus puños dispuesto a pelear, pero en ese momento, uno de los compañeros de Randy le lanzó una navaja, y éste se la mostró a Liu para, acto seguido, quitarle la cartera de su bolsillo. Al ver aquello, Jeff volvió a tener la mísma sensación que tuvo durante el desayuno, solo que ésta vez era realmente fuerte, como si le ardiera el pecho. Jeff se puso en pié, sin hacer caso a la petición de Liu de que no se moviera, y amenazó a Randy con que se las vería con él si no devolvía la cartera a su hermano. Entonces, Randy guarda la cartera de Liu en su bolsillo y trata de atacar a Jeff, pero éste, rápidamente se defiende, agarrando y rompiendo la muñeca de Randy, que deja caer la navaja al suelo y grita de dolor. Los chicos que acompañaban a Randy trataron de huir al ver aquello, pero Jeff agarra la navaja y corre tras ellos, alcanzándolos. De un golpe tumba a uno de ellos y lo apuñala en un brazo. El chico se quita la navaja y cae al suelo gritando, mientras Jeff persigue al chico restante, al cual alcanza poco después y comienza a golpearlo con todas sus fuerzas en el estómago, haciendo que el chico vomite todo a medida que cae al suelo. Liu no sabía que decir, y trató de pensar que su hermano había atacado a unos niños malos, pero Jeff sabía que no fue sólo eso, sino que, en su interior, se sentía bien, y no le gustó nada aquella sensación de felicidad, aunque poco a poco fue desapareciendo y no volvió a sentirla en todo el día. Al volver de la escuela, Jeff vió como unos agentes de policía hablaban con su madre, la cual recriminó a Jeff que había atacado a unos niños,y Jeff, avergonzado, admitió la culpa. Cuando los agentes se disponían a llevárselo, Liu apareció de la nada, con un cuchillo de cocina en mano, alegando que Jeff solo quería protegerlo y que el verdadero culpable fue él, siendo Liu quien finalmente fue apresado y condenado a un año de prisión, a pesar de las protestas de Jeff, quien sabía que el único culpable no era su hermano, sino él. Pasan los días, Jeff solo llora en su cuarto de tristeza y culpabilidad, pues sus padres están decepcionados y no hay noticias de Liu. Finalmente, llega el Viernes, y la madre de Jeff le pide que se vista para ir al cumpleaños del hijo de la vecina, pues no puede dejar que la amarga experiencia de Liu ahogue a la familia. Jeff intenta protestar, pero es en vano, así que se viste con unos pantalones negros y una sudadera blanca y baja las escaleras, a regañadientes, y es llevado por su madre al lugar del cumpleaños. Una vez allí, los adultos se quedan hablando sobre sus cosas mientras Jeff se sienta a ver como los invitados juegan a indios y vaqueros con pistolas de agua. Entonces, uno de los niños se acerca a Jeff y le ofrece una pistola y un sombrero, y aunque éste se niega a participar en un juego de críos, finalmente lo convencen y acaba pasándolo bien, olvidándose durante un rato de sus problemas familiares. Cuando mejor lo están pasando, de la nada aparecen Randy y sus dos seguidores, que golpean por la espalda a Jeff, asustando a los otros niños, que corren llorando a buscar a sus respectivos padres. Randy golpea a Jeff, pero éste se defiende muy bien, sujetándolo de las orejas y dándole fuertes cabezazos. Los chicos que acompañaban a Randy sacan pistolas para mantener alejados a los otros niños y los adultos, que contemplaban la escena. Entonces, Randy apuñala a Jeff en el hombro con su navaja y éste, dolorido y lleno de odio, se agacha y le retuerce el tobillo, haciéndolo caer. Uno de los chicos, el de aspecto fuerte, ayuda a Randy sujetando a Jeff del cuello y pateándolo varias veces hasta que éste empieza a toser sangre. La pelea se lleva hacia la cocina, donde Randy rompe una botella de Vodka en la cabeza de Jeff, gritándole y recordándole que por su culpa Liu pasará un año entero en prisión.Entonces, Jeff mira a Randy y se levanta, lleno de odio hacia él. En ese momento algo sucede dentro de Jeff. Su mente se destruye, todo pensamiento racional se ha ido, todo lo que puede hacer es matar, por lo que agarra a Randy y lo tira hacia el suelo, se pone encima de él y lo golpea directamente en el corazón. El brutal golpe hace que el corazón de Randy se pare y éste empieza a jadear mientras intenta tomar aire. Jeff toma un martillo que se encontraba cerca, y golpe tras golpe, acaba con Randy, la sangre brota de su cuerpo, hasta que toma un último aliento, y muere. Todo el mundo está mirando a Jeff ahora. Los padres, los niños llorando, incluso los dos chicos que acompañaban a Randy. A pesar de que se rompen fácilmente con su mirada, deciden apuntar sus armas hacia Jeff. Al verse encañonado, Jeff sube las escaleras del piso, evitando cada uno de los disparos de los chicos, que lo persiguen armados con navajas. Jeff llega a un baño, se encierra en él y, al oír los pasos de sus perseguidores, arranca el estante de la tolla y se dispone a defenderse. Cuando uno de los chicos, el grandote, entra en el baño, trata de apuñalar a Jeff, pero éste lo esquiva y golpea la cara de su atacante con el estante con tanta fuerza que lo deja caer al suelo, matándolo instantáneamente. El último chico era más ágil que el anterior, y evitando los golpes de Jeff, agarró la navaja de su amigo y la usó como distracción para lanzar Jeff contra la pared, haciendo que un recipiente con lejía les cayera a ambos en los ojos. Ambos chicos se separaron y gritaron por el dolor, pero Jeff se secó los ojos como pudo y golpeó la cabeza del chico que quedaba con el estante, el cual, mientras se desangraba en el suelo, sonrió. Jeff preguntó de que reía y el chico respondió de que él estaba cubierto de lejía y alcohol, sacó un mechero y prendió fuego a Jeff, haciendo que el alcohol del Vodka le quemara y que la lejía le blanqueara el rostro. Jeff gritó de dolor y en vano trató de extinguir le fuego de su rostro, corriendo fuera del baño y cayendo por las escaleras. Lo último que vio fue a su madre y los otros padres tratando de apagar las llamas que lo consumían antes de quedar inconsciente. Cando Jeff despertó tenía yeso alrededor de su rostro, no podía ver nada, aunque escuchó a su madre cerca de él hablando con quien según podía oír era un médico. Margaret, la madre de Jeff, le dijo que todos sabían lo ocurrido y que Liu sería puesto en libertad al día siguiente, para alegría de Jeff, que pensó que por fin todo había terminado. Pasó dos semanas hospitalizado, su familia estuvo visitándolo durante ese tiempo, hasta el día en que le quitaron los vendajes y el yeso de su rostro. Al ver el rostro de Jeff, su madre gritó horrorizada, y éste pudo ver el gesto de terror en su hermano y su padre, así que corrió hacia un baño y se miró a un espejo, llevándose las manos a su rostro ante aquella visión. Sus labios se quemaron por completo, dejando visible sus dientes y encías. su rostro tenía un color blanco puro y su pelo castaño se había chamuscado adquiriendo un color negro. Jeff palpó su rostro con sus dedos...se sentía como si fuera cuero. Liu trató de animarle diciéndole que "no estaba tan mal", pero, para sus sorpresa, Jeff respondió entre carcajadas que estaba perfecto y que aquel rostro combinaba a la perfección con él, para sorpresa de sus padres y su hermano. ¿El porqué de aquel comportamiento?, simple, como recordarán,durante la pelea con Randy y sus matones, el ardor de su pecho fué tan fuerte que la cordura, la razón de Jeff se rompió por completo, dejándolo como una máquina de matar demente, sin embargo, eso era algo que sus padres desconocían. Finalmente, Jeff fue dado de alta y llevado a su casa, con la condición médica de que, si sus padres notaban algo extraño en él, volvieran a visitar al médico la semana siguiente. Sin embargo, esa noche, Margaret se despertó sobresaltada por un extraño ruido que provenía del cuarto de baño, y, al ir a comprobar que había ocasionado aquel ruido, hizo un terrible descubrimiento. Allí estaba Jeff, cubierto de sangra y mirándose al espejo. Había tomado un cuchillo carnicero y se había tallado una sonrisa en las mejillas, alegando que le dolía el rostro si lo mantenía sonriente y que así podría sonreír para siempre,además, con la excusa de que sus ojos se le cansaban y se cerraban, impidiéndole ver su rostro, así que se quemó los párpados, dándole a su mirada un terrible aspecto. Margaret retrocedió lentamente, y cuando Jeff le preguntó a dónde iba y porqué no se quedaba a contemplar lo hermoso que era, ésta le respondió que iría a avisar a su padre para poder contemplarlo entre los dos. Entonces, Margaret corrió a la habitación y despertó a su marido suplicándole que cogiera el arma...hasta que vio a Jeff mirándola, parado frente a la puerta de la habitación con el cuchillo de cocina en la mano aún. Jeff miró a su madre y dijo con voz dolida: "Mami, me mentíste." Eso es lo último que dijo Jeff, antes de correr hacia ellos sólo para descuartizarlos. Su hermano Liu se despertó sobresaltado por un ruido. No oyó nada más, por lo que cerró los ojos y trató de volver a dormir. Cuando estaba en la frontera del sueño, tuvo la extraña sensación de que alguien lo estaba observando. Miró hacia arriba, pero antes de poder decir algo, la mano de Jeff cubrió su boca. Poco a poco, Jeff levantó el cuchillo listo para acabar con su hermano pequeño. Liu lucho constantemente para no ser presa de Jeff, pero fue en vano. "Shhhhhhh", dijo Jeff: "Sólo tienes que ir a dormir."
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